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Mañana termina recolección de víveres para ayudar a tolupanes

La ayuda será entregada por la Iglesia Católica en nombre de todos los que han colaborado

Los sampedranos mostraron su solidaridad al llevar donativos al seminario menor.
Los sampedranos mostraron su solidaridad al llevar donativos al seminario menor.

San Pedro Sula, Honduras

La solidaridad comenzó desde que se anunció que había un centro de acopio para ayudar a los guardianes de la Montaña de la Flor: los tolupanes, quienes pasan por momentos difíciles por la pérdida de sus cultivos.

Diario LA PRENSA hizo pública la situación calamitosa que atraviesan los miembros de las 31 tribus de esa etnia.

Llamado
Se necesitan víveres no perecederos, alimentos enlatados, pastas, sopas, granos básicos, azúcar, sal, café, manteca y leche.

Ya les llegaron dos mil raciones alimenticias a unas 600 familias que conforman las cinco comunidades indígenas que sufren de hambruna por la pérdida de sus siembras de granos básicos a causa de la canícula.

Esa ayuda no es suficiente, se necesita más. Por ello, todavía tenemos la oportunidad de colaborar llevando víveres al seminario menor Santiago Apóstol ubicado en la colonia Moderna, atrás del instituto La Salle.

Trabajo en equipo

El asesor vocacional de la diócesis, el padre Henry Asterio Rodríguez, agradeció en nombre de la Iglesia Católica y de los tolupanes el desborde de amor y solidaridad que han tenido los sampedranos. El sacerdote recordó que el compendio de la doctrina social de la iglesia afirma que: “Mediante el ejercicio de la solidaridad todos somos responsables de cada uno. La iglesia camina junto con toda la humanidad por los senderos de la historia. Vive en el mundo y sin ser del mundo está llamada a servirlo siguiendo su propia e íntima vocación”.

Explicó que precisamente ese profundo sentido de corresponsabilidad es lo que se ha comprobado durante estos días, al ver a la gente llegar al seminario menor y donar desde sus posibilidades.

Destacó las múltiples iniciativas que surgieron en algunos jóvenes de la ciudad para recolectar víveres entre sus conocidos. “Esto es una muestra de la sed por servir y hacer el bien que tiene nuestra juventud hondureña, sin importar religión, sexo o edad, la gente ha querido ayudar y eso nos llena de esperanza, porque quiere decir que la conciencia ciudadana y cristiana aún esta viva y podemos salir adelante si todos ponemos de nuestra parte para buscar el bien común”, dijo.

Los seminaristas menores han hecho un gran trabajo inventariando y clasificando los alimentos para que todo se maneje de forma transparente y responsable.

Hoy jueves y mañana seguirán recibiendo ayuda. Lo que más se necesita es leche en polvo para los niños.