Más noticias

Caos, insalubridad y mafias en el parque central de San Pedro Sula

Los negocios en la cuarta avenida, entre la 1 y 2 calle, cerraron La fuente se ha convertido en un basurero y no tiene ni agua

Por todos lados se observan promontorios de basura en el parque.
Por todos lados se observan promontorios de basura en el parque.

San Pedro Sula, Honduras

Las historias son casi increíbles y parecen sacadas de una película de ciencia ficción que pocos se atreven a contar por miedo a perder sus vidas.

El miedo, la zozobra, el desorden y el caos imperan en el centro de la ciudad. El parque se convirtió en un mercado, hay basura por doquier, el mal olor impregna el ambiente y muchos hacen sus necesidades a plena luz del día.

Realidad
Los sampedranos explican que es necesario que las autoridades municipales recuperen el parque central.

LA PRENSA hizo un recorrido por el centro de la ciudad y conversó con comerciantes que tienen sus locales en la zona. Además, se comprobó que la fuente que tiene el manantial con mujeres lavando ropa, que simboliza las dos fuentes de agua: El Zapotal y Santa Ana, más el río que en un tiempo recorría por el centro cuando el desarrollo aún no llegaba, está abandonada.

Basura, pañales desechables sucios, botellas, bolsas y plástico se observa en la fuente, además del agua estancada en la parte superior.

Pese a que hay baños en el parque, las personas hacen sus necesidades al aire libre y el mal olor está por todos lados.

lg parque9 050918(800x600)
Por todos lados se observan promontorios de basura en el parque.

Suciedad

Asimismo, hay promontorios de basura a toda hora afectando la imagen de la ciudad.

“Es lamentable que nadie ponga orden en el parque, está tomado por grupos que dan miedo ya”, dice una vendedora.

Más allá de la higiene y el problema que está generando la insalubridad, está el aumento de puestos ambulantes. Todos los días aparecen nuevos y suman más 60 puestos solo en este sitio.

Los comercios de la zona se ven obligados a negociar con dirigentes de vendedores, no mencionan nombres por miedo, para que les despejen las entradas de las tiendas y los clientes puedan acceder.

Los afectados denuncian que prácticamente están pagando extorsión, ya que si no lo hacen les cubren las puertas con puestos. Aunque por miedo no dan su nombre, los comerciantes explican que la situación es intolerable y lo más triste es que ya no se saben a quién recurrir.

“Nosotros lamentamos que esto se haya ido de las manos de las autoridades, ya que nadie pone orden”, dijo uno de los comerciantes.

lg parque3 050918(800x600)
Los negocios tienen problemas para que los clientes ingresen, pues les han obstaculizado las entradas, y para despejarlas tiene que pagar una cuota. Así luce la cuarta avenida donde cerraron los negocios.

Extorsión

“Mire, nosotros acá vivimos una realidad que nadie se imagina. Quisiéramos que las autoridades iniciaran una verdadera investigación de lo que pasa en estas calles. Nosotros estamos amenazados, nos cubren las entradas a los negocios y cuando pedimos que despejen nos cobran y eso es injusto”, asegura uno de los comerciantes, quien aseguró que ya no aguantan.

Para nosotros es difícil porque necesitamos trabajar y si damos a conocer nuestros nombres pueden hacernos daño porque acá no solo se trata de vendedores, hay de todo, dice una dama que dio su declaración muy atemorizada y pidió omitir su nombre.

Otro de los puntos que los sampedranos piden recuperar es la cuarta avenida, entre la 1 y 2 calle, adonde una tienda de souvenirs, una floristería, un comedor, una oficina de trámites y otra de servicios secretariales cerraron. Hoy está convertido en un dormitorio público. No se puede transitar por la acera, pues los indigentes colocaron maletas, pedazos de colchón y restos de basura generando una pésima imagen de la ciudad.

“Estamos realmente sorprendidos de ver el desorden y los policías municipales solo están estacionando carros de los empleados porque el sampedrano que visita el centro no puede estacionarse en las calles y avenidas”, dice Marlen Ochoa, una conductora.

El clamor es generalizado cada día el desorden es mayor en el centro de San Pedro Sula.