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"El río se llevaba las casas": Con dolor y tristeza recuerdan la devastación en Pénjamo, el barrio de El Progreso que una zona desapareció

Las corrientes de agua que provocaron inundaciones y arrasaron con todo a su paso.

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El río Pelo de El Progreso, Yoro, donde el huracán Mitch causó estragos.
El río Pelo de El Progreso, Yoro, donde el huracán Mitch causó estragos.

San Pedro Sula, Honduras.

El Progreso sufrió una devastación tras el paso del huracán Mitch, el ciclón que dejó una de las peores tragedias en la historia de Honduras hace 20 años.

Miles de progreseños se vieron afectados por las corrientes de agua que provocaron inundaciones y arrasaron con todo a su paso.

La destrucción fue devastadora y una de las zonas más afectados fue el barrio Pénjamo que en la actualidad, hay una parte que aún no se ha vuelto a reconstruir.

Las embestidas de las aguas del río Pelo provocaron la destrucción del puente que se ubica entre Pénjamo y al final de la colonia Bendeck.

El puente nunca se volvió a construir, solo queda en el lugar, una viga de concreto que las personas aún utilizan arriesgándose a caer al vació.

Cientos de casas fueron arrasadas, y varios de los habitantes se mudaron a otra zona para iniciar una nueva vida.

Las fuertes aguas arrasaron con todo lo que se encontraban a su paso y sorprendieron a cientos de habitantes del lugar.

Dos hondureños que vivieron en carne propia la devastación del huracán Mitch en El Progreso, relataron en exclusiva para Diario LA PRENSA como sobrevivieron a los hechos.

Don Alejandro Figueroa Castro, es uno de los habitantes del barrio Pénjamo que recuerda con mucha tristeza lo que sufrió él y su familia en 1998.

Una gran parte de su casa que era de madera, fue arrastrada por la corriente. Después que bajó la tempestad, él y su familia regresaron al mismo lugar, a vivir en lo único que quedó, una habitación.

"Mi familia estaba sola, yo estaba trabajando de vigilante en una gasolinera y no tenía como llegar a mi casa, me vine hasta el siguiente día en un tanque de gas", contó don Alejandro.

La familia del señor Figueroa logró salir de su casa antes que el río se llevara la mayor parte de ella y todas sus pertenencias.

"Fue triste, quedamos pobres, sin dinero", expresó don Alejandro quien en la actualidad ya tiene su casa de concreto, en la que vive solo con sus hijos, ya que su esposa murió este año.

La señora Elvia Marina Nolasco, otra hondureña que sufrió el paso del Mitch por Pénjamo, relató, "Estábamos durmiendo con mi madre y escuchamos el retumbar del río, salimos a ver, y a las casas de la orilla se las estaba llevando la corriente".

Doña Elvia contó que los vecinos estaban alarmados y pese a las fuertes inundaciones, varios de ellos no querían dejar sus casas por miedo a perder sus pertenencias.

"El río inundó toda la colonia, salimos con el agua hasta el cuello, un camión nos sacó y nos llevó a una escuela", expresó Nolasco, quien vive en el mismo lugar de hace 20 años.

"Toda la gente quedó sin nada, el río se llevó todas las cosas, y a varias casas que eran de madera", contó la señora Elvia, quien tenía 38 años en 1998.

Según aseguró la hondureña, el barrio estaba lleno de casas, y después del Mitch varias personas se fueron a vivir a otra colonia.