Reformas políticas en Honduras harán una reingeniería electoral

El Congreso Nacional discute poner techo a campaña.

Foto de archivo de la última reunión de la Comisión de Asuntos Electorales del CN
Foto de archivo de la última reunión de la Comisión de Asuntos Electorales del CN

Tegucigalpa, Honduras.

Las reformas políticas actualmente en discusión en el Congreso Nacional buscan introducir una reingeniería en los procesos electorales en Honduras.

Ese es el sentido de las reformas que la Comisión de Asuntos Electorales ha socializado entre los miembros que integran este grupo de trabajo, integrado por diputados de todos los partidos representados en el Poder Legislativo.

Hasta ahora hay concordancia de las diferentes fuerzas políticas en el tema de transparencia, manifestó el diputado David Reyes, miembro del Partido Anticorrupción (PAC).

Reyes expuso que hay líneas definidas en el interior de la Comisión en el sentido que antes de hablar de la reelección y de la segunda vuelta, primero se debe llevar a la mesa de discusión todos los aspectos que garanticen un proceso electoral transparente. Además, el congresista afirmó que la idea es introducir mecanismos de seguridad para construir un proceso electoral en que se pueda confiar, en el que los partidos políticos puedan confiar en la efectividad de los resultados.

La comisión es consciente que el proceso electoral necesita una reingeniería que va desde la emisión de una nueva tarjeta de identidad, la depuración de los listados electorales, el “blindaje” de las campañas políticas al dinero del narcotráfico.

Por otra parte, se discute la posibilidad de poner un techo en cuanto al gasto en las campañas electorales, indicó el congresista del PAC. Según el diputado Reyes, el país necesita una nueva ley electoral con reglas claras y que busque reducir los altos niveles de manipulación, robo de votos y que de paso pueda crear confianza en los procesos de elección.

Al consultarle al analista político Eugenio Sosa sobre los temas en términos electorales que se deben discutir, dijo que “para el año 2004 la ciudadanía abogó y los partidos políticos aceptaron y aprobaron la prohibición de que el presidente del Congreso Nacional fuera candidato, a menos de que renunciara; ese es un tema que no se está discutiendo”.

Entre las reformas propuestas, Sosa cuestiona cómo funcionará el Tribunal Supremo Electoral (TSE), órgano que pasó de representantes de partidos a magistrados, y sigue siendo un órgano totalmente parcializado y necesita una discusión a fondo de cómo realmente puede funcionar de manera independiente y autónoma.

La Prensa