No despedirán al personal judicial que no pase la prueba del polígrafo

Los miembros del Consejo de la Judicatura se someterán hoy al detector de mentiras

Jorge Rivera Avilés, presidente del Poder Judicial, durante el examen sicométrico.
Jorge Rivera Avilés, presidente del Poder Judicial, durante el examen sicométrico.

Tegucigalpa. Si un empleado del Poder Judicial consume drogas u otro tipo de sustancias prohibidas, si no justifica debidamente su patrimonio o si no es competente mental y académicamente para desempeñar su cargo, podrá quedar fuera del sistema judicial hondureño. Solo mentir no es causa de despido.

Así lo estableció ayer el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Rivera Avilés, al someterse a la primera de cuatro pruebas de confianza. Pero no fue el único, todos los integrantes del Consejo de la Judicatura que gobierna el Poder Judicial también participaron de la evaluación sicométrica.

Rivera Avilés afirmó que fallar en el detector de mentiras no es vinculante o no afecta el continuar fungiendo como empleados o funcionarios del Poder Judicial. Hoy todo el Consejo se someterá a la prueba del polígrafo.

Recientemente, el Congreso Nacional aprobó reformas a la Ley del Consejo de la Judicatura y la Carrera Judicial, autorizando, entre otras disposiciones, la aplicación obligatoria de pruebas de confianza al personal que labora en la Corte Suprema de Justicia.

Se exceptúa a los 15 magistrados y a los miembros de dicho Consejo de someterse a las pruebas sicométricas, del polígrafo, toxicológicas y patrimoniales. Sin embargo, los miembros del Consejo de la Judicatura decidieron someterse voluntariamente a dichas pruebas, para dar el ejemplo al resto del personal judicial.

La aplicación de las pruebas de confianza es parte de un proceso que comenzó en septiembre cuando el Consejo de la Judicatura fue nombrado por el Congreso Nacional para comenzar un proceso de depuración y limpieza del Poder Judicial y que ya ha provocado el despido de al menos 10 jueces y la separación para investigación de otros 40 togados y otros empleados, como secretarias y escribientes, a quienes se les investiga.

La prueba

Los miembros del Consejo acudieron puntuales a la cita, a las 7:30 am, al Instituto de Previsión Militar.

La prueba demoró cuatro horas y fue practicada por la Unidad de Psicología de la Dirección Nacional de Investigación e Inteligencia del Estado.

Rivera Avilés calificó de profesionales las pruebas, un poco agotadoras. “Todos los miembros del Poder Judicial pueden alejar temores porque no se trata de una cosa extraordinaria”, dijo.

Lo que se busca es dar el ejemplo, una demostración de transparencia, para que el resto del personal siga este camino, agregó. Luego se aplicará las pruebas al personal que labora en Cortes de Apelaciones y juzgados con jurisdicción nacional. Posteriormente los que tienen denuncias pendientes, luego los que se sometieron voluntariamente a las pruebas, para finalizar con el resto del personal.

Invitó a los magistrados del pleno a someterse a las pruebas, con la excepción de los de la Sala Constitucional, ya que están pendientes de resolver recursos contra la aplicación del polígrafo.

La Prensa