Honduras compra radares a Israel por 30 millones de dólares

Los radares que Honduras compró a Israel llegarán a finales de enero del 2014.

El jefe de las Fuerzas Armadas, René Osorio junto al presidente de Honduras, Porfirio Lobo.
El jefe de las Fuerzas Armadas, René Osorio junto al presidente de Honduras, Porfirio Lobo.

Tegucigalpa, Honduras.

Honduras confirmó hoy la compra de tres radares aéreos a Israel por 30 millones de dólares, para mejorar la vigilancia de las costas y combatir el narcotráfico, los cuales se espera que lleguen al país a finales de enero de 2014.

"Los radares se están comprando a Israel", declaró este miércoles a los periodistas el jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, general René Osorio, sin dar más detalles.

Los radares llegarán al territorio hondureño "a finales de enero próximo" y su coste es de unos 620 millones de lempiras (30 millones de dólares), agregó Osorio.

La compra se hizo vía financiación a un plazo de 10 años y el equipo será instalado en "puntos estratégicos" del país centroamericano, apuntó el jefe castrense.

"Ya vamos a tener nuestros propios radares y no vamos a estar esperando apoyo de países amigos" para combatir el narcotráfico, subrayó.

Osorio ya había anunciado el pasado octubre que el Gobierno gestionaba la compra de radares nuevos a Israel, "uno con capacidad para 360 grados y dos radares pequeños adicionales".

El territorio hondureño es utilizado por narcotraficantes internacionales que envían cargamentos, especialmente de cocaína, a Estados Unidos, en avionetas y embarcaciones rápidas que navegan por el Caribe.

Las fuerzas militares hondureñas cuentan con el apoyo técnico de Estados Unidos para detectar avionetas cargadas con drogas.

Por Honduras transita el 80 % de la droga que llega a México desde Suramérica con destino a Estados Unidos, según autoridades de este último país.

Las autoridades hondureñas no han revelado cuánta droga han decomisado en lo que va de 2013, luego que en 2012 se incautaron de más de cinco toneladas de cocaína y cerca de veinte toneladas de pasta de seudoefedrina para la fabricación de éxtasis. EFE

La Prensa