Honduras pide a la ONU que El Salvador cumpla sentencia

 La canciller Mireya Agüero, cumplió la semana pasada una serie de reuniones en la ONU por la búsqueda del cumplimiento del fallo de La Haya de 1992.

Mireya Agüero, ministra de Relaciones Exteriores se reunió el pasado 19 de noviembre con Liu Jieyi, presidente del Consejo de Seguridad de la ONU.
Mireya Agüero, ministra de Relaciones Exteriores se reunió el pasado 19 de noviembre con Liu Jieyi, presidente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Tegucigalpa. Honduras solicitó la cooperación del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la búsqueda de “la ejecución plena y sin dilaciones” de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de 1992 que define las fronteras con El Salvador.

Dichas gestiones corresponden a la falta de cumplimiento del gobierno salvadoreño que pretende la isla Conejo en el Golfo de Fonseca, la cual no estuvo en disputa durante el proceso jurídico internacional en virtud de que siempre fue considerada hondureña.

Por tal razón, el gobierno de Honduras acudió los días 19, 20 y 21 de noviembre recientes a la ONU y a la Organización de Estados Americanos (OEA) para ponerle fin a la controversia en el Golfo de Fonseca, informó ayer en un comunicado la Secretaría de Relaciones Exteriores.

La tensión por la controversia entre ambos países alcanzó su máximo nivel luego que el gobierno salvadoreño confirmara la compra de 10 aviones de combate Cessna A-37, precisamente días después que funcionarios de esa nación reconocieran su debilidad militar para recuperar la isla Conejo.

Aspectos

La cancillería hondureña afirmó ayer que la ofensiva diplomática realizada por la secretaria de Relaciones Exteriores, Mireya Agüero, ante el Consejo de Seguridad de la ONU y la OEA se fundamenta en 10 aspectos.

El primero, desde el 18 de enero de 2002, el Estado de Honduras presentó un informe al Consejo de Seguridad, sobre la falta de ejecución de la sentencia de La Haya que establece los límites con El Salvador. El segundo, el 24 de octubre de 2012, Honduras presentó otro informe al Consejo de Seguridad de la ONU sobre incumplimiento del fallo, luego de una serie de altercados registrados con navales de Nicaragua y El Salvador en la zona del golfo.

Conflicto antihistórico

“Los tres estados ribereños de la bahía de Fonseca reconocen su condición de bahía histórica y la Corte Internacional reconoció la condición de las aguas del golfo en régimen de co-soberanía, fallo que El Salvador desafía, dando lugar a incidentes que podrían desencadenar un conflicto antihistórico”.

“Han transcurrido 21 años desde dictado el fallo sin que el gobierno de El Salvador se avenga a negociar la proyección de los espacios marítimos de Honduras en el Océano Pacífico (mar territorial, zona económica exclusiva y plataforma continental) a partir de la bocana de la bahía de Fonseca, conforme a lo decidido por la Corte Internacional de Justicia”.

La cancillería informó que Honduras desea mantener relaciones pacíficas, fraternas y de amistad con sus vecinos, pero al mismo tiempo demanda de ellos que respeten los derechos que le han sido reconocidos por el principal órgano judicial de las Naciones Unidas.

“Honduras solicita al Consejo de Seguridad que formule recomendaciones o dicte medidas con el objeto que se lleve a efecto la ejecución del fallo por las partes obligadas”.

Reclamos de El Salvador

El gobierno hondureño planteó que la determinación jurídica, insular y de los espacios marítimos fue resuelta por la Corte y, sin embargo, El Salvador periódicamente viene reclamando soberanía sobre la isla Conejo en la Bahía de la Unión. Además, se resiste a observar y respetar el régimen de co-soberanía de las aguas del Golfo de Fonseca y a negociar la proyección de los espacios marítimos de nuestros estados en el Océano Pacífico.

“El reclamo de una pequeña isla por el gobierno de El Salvador ha adoptado modalidades de alcance imprevisible al matizarlo con su capacidad militar para hacer valer sus pretensiones soberanas y con el anuncio el 30 de octubre del 2013 de la compra de un escuadrón de aviones militares de ataque A-37”.

“Honduras se siente amenazada, con esta evolución del incremento del poder militar de El Salvador, que rompe el balance de fuerzas en un marco mediático peligroso.

Honduras, antes que emular una ruinosa carrera armamentista, acude pacíficamente a las instancias internacionales para lograr el pleno respeto a la autoridad de la cosa juzgada por la Corte Internacional de Justicia”.

“El Gobierno de Honduras ve con profunda preocupación la falta de cumplimiento por el Gobierno de El Salvador de la citada sentencia”, añade la cancillería hondureña.

La Prensa