Mareros amenazan a 300 centros educativos

Estudiantes exigen pasar las clases

En la capital, varios centros educativos reciben resguardo militar por temor.
En la capital, varios centros educativos reciben resguardo militar por temor.

Tegucigalpa. La penetración de las pandillas en los centros educativos ha alcanzado niveles insospechados, revelan directores de estos centros educativos capitalinos.

Esta situación es tan grave que incluso los estudiantes amenazan a los docentes para que no los reprueben en las asignaturas.

Al inicio, los maestros no cedían ante esas pretensiones, pero a fin de garantizar su integridad y la de su familia han tenido que ir cediendo ante las presiones de las redes criminales que ahora entraron a los centros escolares.

Las autoridades educativas ven con preocupación este flagelo y han lanzado el llamado de alerta.

De acuerdo con Glenda Rivera, directora departamental de Francisco Morazán, solo en este departamento hay unas 300 escuelas y colegios bajo amenaza de los mareros.

Lo que desconocía Rivera era que estas pandillas reclutaban a los estudiantes más vulnerables desde un punto de vista socieconómico.

Nelson Cálix, director del Instituto Técnico Honduras, compartió que en una ocasión una persona externa al colegio, presuntamente vinculada con las maras, llegó al centro a exigir que se promoviera a todos los alumnos de un mismo curso. Aparentemente, esa persona era amiga de varios de los alumnos que al parecer estaban reprobados.

Cálix analizó que esto es simplemente el reflejo del nivel de descomposición de la sociedad.

Recordó que antaño los docentes tenían la potestad de castigar a los estudiantes, pero ahora existe demasiada libertad y muchos apelan a los derechos del niño, lo que de cierta forma ha invertido los papeles. Algunos centros escolares han optado por tener a militares resguardando sus instalaciones.

La Prensa