Desempleados en Honduras entregan hasta 100 currículos

El sexo femenino tiene más problemas para conseguir empleo. De toda la población que logra trabajar por medio del Ministerio de Trabajo, el 80% son hombres y apenas el 20% son mujeres

Más de 150 personas llegan diariamente al Ministerio de Trabajo en busca de empleo.
Más de 150 personas llegan diariamente al Ministerio de Trabajo en busca de empleo.

Muchos sampedranos han llegado a entregar de 80 a 100 currículos en distintas empresas, esperando calificar a un puesto de trabajo. La espera de una respuesta positiva ha causado desesperación y depresión en los desempleados.

El 30% de las personas que acuden a la Secretaría del Trabajo llevan más de un año sin laborar, informaron las autoridades de esta institución.

“Los candidatos vienen aquí decepcionados, diciendo que ya no tienen ni dinero para imprimir más currículos porque han dejado hasta 80 ó 100 en el tiempo que llevan buscando empleo”, manifestó María Posso, oficial de colocación del Ministerio.

Posso aconseja a las personas no dejar currículos en cualquier lugar, pues lo único que esto genera es desánimo y gasto.

Las mujeres tienen actualmente más problemas para conseguir empleo, pues los empresarios prefieren contratar hombres, sobre todo en los cargos administrativos.

Del total de la población que el Ministerio de Trabajo ubica, el 80% son hombres y apenas el 20%, mujeres.

“Los empresarios, cuando nos reportan las vacantes, nos piden que los postulantes sean hombres. Este fenómeno se da mucho porque no tienen que pagar pre y posnatal, que les genera gastos”, dijo Posso.

Los maestros de educación primaria y secundaria, además de los abogados, son los que tienen mayor problema para conseguir empleo.

El doctor Bismark Espinoza, psiquiatra del hospital Mario Rivas, informó que el 20% de los pacientes que llegan con problemas de depresión y crisis nerviosa se encuentran así a causa del desempleo. “La gente viene con cuadros de ansiedad y sin poder dormir. La mayoría no tiene trabajo desde hace mucho tiempo. Es preocupante porque cada día aumentan los casos”.

Siguen los despidos

Esperanza Escobar, secretaria de la Asociación Nacional de Medianos y Pequeños Industriales de Honduras (Anmpih), contó que la mayoría de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) han tenido que despedir empleados porque no pueden pagar los sueldos. “Los negocios no están rindiendo ganancias y con los nuevos impuestos, todo empeorará”.

El sector informal está creciendo. Quienes no tienen trabajo intentan ganarse la vida vendiendo algún producto en las principales calles de la ciudad. “Pero esto es temporal. Solo logran subsistir con esta actividad mientras encuentran empleo”, declaró.

Óscar Galeano, empresario y expresidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, lamentó la crisis del país y agregó que el nuevo Gobierno debe tener estrategias claras para mejorar la economía y por ende generar empleo.

El empresario dijo que hay muchos profesionales con buena preparación, que por estar sobrecalificados se valoran más y por ello no hallan oportunidades.

“Al esfuerzo de atraer nueva inversión y crear fuentes de trabajo se debe añadir no solo la mano de obra intensiva, sino la calificada, para no dejar fuera a los profesionales que cada vez tienen menos oportunidades en un mercado laboral contraído”.

Estragos del desempleo

Ahogada en llanto por la desesperación que le causa pensar que en menos de 10 días perderá su casa, doña Tesla Oviedo (64) relata el martirio que sufre su familia por el desempleo.

Su hija Melissa Oviedo (29), encargada de proveer los alimentos de la casa, lleva tres años sin hallar trabajo.

“He entregado más de 50 currículos. Siempre me dicen que me van a llamar, pero no lo hacen.

Estoy desesperada. Si no encuentro trabajo antes del último de este mes, me iré mojada a Estados Unidos”, dijo Melissa, quien pretende llevar en la riesgosa aventura a su bebé de solo dos años. “No la puedo dejar aquí. Si mi mamá pierde la casa, no tendrá donde dormir y no podrá cuidar de ella”.

Otro caso es el de doña Tesla, quien lleva 25 años de residir en la colonia Santa Martha con su esposo (76), sus dos hijos y una nieta. Ella ha pagado el 80% del costo de su casa, revendiendo medicinas en pequeñas clínicas, pero las ventas decayeron tanto que el negocio se vino abajo. Ahora tiene de plazo hasta el 30 de enero para abonar un porcentaje de las cuotas retrasadas, que ya suman 20 mil lempiras. Si no paga, tendrá que desalojar la vivienda.

La calamidad es tal que esta familia ha tenido que reducir los tiempos de comida a uno y cuando tienen suerte logran comer dos veces.

“Hemos tenido que aguantar hambre. Soy la única de la casa que puede trabajar. Mis papás son personas mayores y están enfermos; mi mamá padece de la presión y mi papá tiene esquizofrenia. Además tengo un hermano menor que nació con síndrome de Down. En las entrevistas me dicen que estoy muy vieja y que por eso no me contratan. Me siento joven y con fuerza. Si solo me dieran una oportunidad. Haría cualquier cosa por conseguir un trabajo”, dijo.

Como si el destino se estuviese ensañando con esta humilde familia, el hijo mayor de doña Tesla, quien le ayudaba a mitigar algunas necesidades, pues también tiene responsabilidad con su esposa y tres hijas, fue despedido hace seis meses y no ha podido conseguir otro empleo. Una vecina, conmovida por la desgracia de esta familia, le regaló un juego de ollas para que lo rifara y obtuviera algunos ingresos.

“Llevo días sin dormir, me levanto de noche y me siento en la sala a observar la casa, me pongo a llorar al sentir que se acaba el tiempo y no tenemos el dinero. Ruego a Dios porque ocurra un milagro”.

Aquellos que deseen contribuir con doña Tesla y su familia pueden llamar al teléfono 94818870.

La Prensa