Municipio de Honduras se opone a construcción de granja penal

En Ilama se ha formado una división porque no quieren que en su municipio de construya el presidio departamental.

Decenas de habitantes de Ilama llegaron a pronunciarse en el cabildo abierto de este martes en la municipalidad.
Decenas de habitantes de Ilama llegaron a pronunciarse en el cabildo abierto de este martes en la municipalidad.

Ilama, Honduras.

En cabildo abierto y con una marcha por las calles del municipio, los vecinos de Ilama rechazaron que en su pueblo se construya la granja penal que está destinada para el departamento de Santa Bárbara, valorada en más de 500 millones de lempiras que serán manejados por un fideicomiso.

El alcalde Agustín Muñoz informó que el Gobierno pretendía que en el municipio se construya la granja penal con capacidad para 1,500 reclusos y de inmediato se escuchó un rotundo no.

"No y no. Aquí queremos seguir viviendo en paz alejados de la delincuencia que se vayan a otro lugar. Aquí queremos universidades, maquilas. No queremos centros penales", dijo en voz alta Juan Pineda.

Mientras que Rigo Maradiaga, regidor de Ilama manifestó que "nos van a destruir nuestra fuente de agua y nos van a quitar nuestra tranquilidad. Nosotros queremos fuentes de empleo, no queremos nada que tenga que ver con quebrantar la tranquilidad del pueblo".

En la Ceibita Sur, en el municipio de Santa Bárbara, el gobierno de Porfirio Lobo compró 21 manzanas de tierra para construir la granja penal valorado en 2 millones de lempiras; hoy es que el terreno ya no sirve por que la tierra no es fértil para sembrar y eso obliga a compara 22 manzanas de tierra en Ilama y es eso lo que los habitantes rechazan.

Pero la división se da cuando las aldeas quieren que la granja penal se construya pero los vecinos de la cabecera departamental no la aceptan y piden que se vayan porque acabarían con las fuentes de agua y la convivencia religiosa que viven los ciudadanos de ese pintoresco municipio.

El secretario del Congreso Nacional, Mario Pérez informó sobre lo que se pretendía hacer pero fue abucheado por los ilameños que se oponen al proyecto.

La Prensa