Alarma en Roatán por muerte de peces

Grupos marinos y ecológicos de la isla esperan que sea un ciclo natural de las especies

La muerte repentina de peces en masa ha causado alarma entre los habitantes de Roatán.
La muerte repentina de peces en masa ha causado alarma entre los habitantes de Roatán.

Roatán. En las costas de West End y West Bay fueron encontrados muertos el fin de semana miles de peces globo y ojos saltones. Esto mantiene preocupados a los isleños, que no hallan explicación para el extraño suceso.

René Betancourt, jefe de la Dirección General de Pesca y Acuicultura (Digepesca) en Roatán, manifestó que el motivo de las muertes repentinas de los pescados aún es un misterio.

Aunque manejan muchas hipótesis, el encargado dijo que han considerado el hecho como algo natural. “Podría ser el ciclo de vida de los organismos que quizá ocasionó los decesos”, dijo. El dato particular del suceso es que la muerte de los peces se reportó en zonas donde no es permitido pescar. Betancourt aseveró que los peces son pequeños y generalmente difíciles de encontrar o capturar.

Otra conjetura provino de un grupo de buzos que le habrían expresado que la causa fue una marea roja producida por los cambios en las fases de la Luna.

Tim Liefeld, biólogo marino, indicó que las mareas rojas son una causa común de muerte de peces en masa. “Las floraciones ocasionan que los peces busquen la orilla para acumularse en las playas o en pequeñas calas tranquilas cerca de los hogares residenciales”, dijo.

Indicó que estos peces presentan un peligro para la salud, ya que se pudren y su consumo podría resultar tóxico para aves como pelícanos, gaviotas, cormoranes, mamíferos marinos y, por supuesto, personas. “Se recomienda no llevárselos a la casa”.

Investigación científica

Christi Etches, coordinadora de desarrollo comunitario y educación ambiental en el Roatán Marine Park, indicó que ya fueron enviadas muestras de los peces y el agua a unos laboratorios en San Pedro Sula para determinar la verdadera causa de la mortandad de los peces.

“Parece ser un ciclo natural que ha sucedido a lo largo de los últimos años”.

Agregó que se ha relacionado con su ciclo reproductivo, pero también podría ser un efecto del exceso de la pesca.

“Si eliminamos los depredadores de la cadena alimentaria, la presa comienza a sobrepoblarse”, opinó.

“Puede ser que tengamos una combinación de reproductividad natural y la supervivencia del más apto, donde solo los más fuertes pueden encontrar suficiente comida para sobrevivir”. La situación podría ser similar para las mantarrayas si continúa la matanza de tiburones, advirtió la especialista.

Este fenómeno se ha observado en el pasado e incluso han visto reportes similares de países vecinos como Costa Rica, por lo que esperan que sea natural. Etches dijo que en un par de semanas esperan obtener los resultados del laboratorio para informar con seguridad qué pasó.

La Prensa