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Rescatan a albañil tras 15 horas soterrado en un pozo en La Ceiba

"Sentí que Dios me tocaba los pies y me daba ánimos para salir", comenta entre lágrimas el albañil Luis Castro.

La Ceiba, Honduras.

"Nunca perdí las esperanza de salir con vida", aseguró Luis Alberto Membreño Castro (23), el albañil que ayer en horas de la noche fue rescatado con vida luego de quedar atrapado por mas de 12 horas en el fondo de un pozo, luego que una capa de arena lo soterrado.

Con lagrimas en los ojos y con heridas en su rostro y otras partes del cuerpo, este joven valiente se recupera en una de las salas del Hospital Regional Atlántida, y no se cansa de agradece a Dios y a los Bomberos que durante 15 horas de intenso trabajo lograron sacarlo con vida de ese pozo que se resistía a devolverlo a tierra firme.

Sentí que me ahogaba, no podía respirar, solo sentía unas manos heladas que me pusieron en las plantas de los pies cuando me levantaron para sacarme, y fue cuando logre sacar la cara y después me la destaparon y me pusieron una manguera para poder respirar", relato Membreño Castro.

Este joven además de ser maestro de la construcción, también se gana la vida haciendo fletes en una carreta tirada por caballo; ahora espera recuperarse para estregarse a Dios y enfilarse en la filas del Cuerpo de Bomberos.

Las autoridades del centro hospitalario informaron que el transcurso de este día le darán de alta.

Fueron horas de angustia, agonía, drama y desesperación. Hasta ayer por la mañana, Luis Castro (23) era solo un humilde trabajador de la construcción, pero desde la noche de este jueves es considerado un héroe, porque se aferró y luchó por su vida tras permanecer 15 horas bajo tierra.

El reloj marcaba las 8:45 am cuando el albañil y su amigo Alex Chirinos excavaban un pozo de malacate en el patio de una vivienda en la colonia Jardines del Este -trabajo para el que habían sido contratados el miércoles- de repente un alud de arena cayó sobre ellos, cuando se encontraban a 17 pies de profundidad.

Vecinos del sector corrieron a ayudar a los albañiles y lograron rescatar a Alex, a quien la arena cubrió hasta la cadera, mientras que Luis fue cubierto por completo.

Con sus propias manos, palos y baldes, los vecinos comenzaron a sacar tierra hasta lograr encontrar a Luis antes de que este se asfixiara.

De manera improvisada, varias personas intentaron sacarlo y a eso de las 9:45 am, cuando ya habían logrado liberarlo hasta los hombros, un nuevo alud cayó sobre el obrero, cubriéndolo de nuevo por completo debido a la inestabilidad del terreno.

Ante el riesgo, los vecinos pidieron auxilio al Cuerpo de Bomberos mientras retiraban la tierra hasta lograr descubrir apenas el rostro del albañil.

Los vecinos cortaron una manguera que había en el patio de la vivienda y se la colocaron en la boca para que Luis pudiera respirar, luego cortaron una botella de plástico y se la colocaron en la nariz para mantenerla libre de tierra.

A las 10:00 am, los elementos del Cuerpo de Bomberos llegaban a la zona para iniciar las labores de rescate.

Con palas, cucharas, baldes y sogas, los rescatistas hacían malabares para poder llegar hasta el joven quien en ningún momento dejó de luchar por su vida.

Los bomberos le instalaron un equipo de oxígeno para mantenerlo estable mientras analizaban las opciones para ponerlo a salvo. “Usamos el grupo de rescate en espacio confinado como los hombres
Explicó que la inestabilidad del terreno, por la abundancia de arena, no les permitía presionar sobre el área donde se produjeron tres derrumbes en los intentos.

“El terreno a pie y medio de profundidad es de piedra y tierra, pero después es arenilla, lo que no nos ayuda en las labores”, explicaba anoche el teniente. Los rescatistas acordonaron al área para evitar la presencia de curiosos mientras el bombero Ramón Rodríguez se mantenía junto al obrero a 12 pies de profundidad.

Horas de zozobra

La amenaza de lluvia representaba un riesgo más para llevar a cabo el rescate. En los alrededores de la zona permanecía Kathy Francisco, la compañera de hogar del albañil, quien con sus ojos llorosos no quitaba la vista del lugar donde esperaba ver salir caminando al padre de sus cuatro hijos.

“Solo quiero que nos vayamos a la casa juntos, ya quiero que esta pesadilla se acabe”, decía entre el llanto la compañera de hogar del obrero, quien era consolada y reconfortada por sus parientes y amigos.

A las doce del mediodía la noticia ya era conocida por todos los habitantes de La Ceiba.

El pastor Óscar Lozano llegó a la zona, donde se realizó una cadena de oración pidiendo a Dios por su intervención divina en el rescate. Las plegarias recibían respuesta casi de inmediato, pues tras la amenaza de lluvia que habría sido fatal, el cielo nuevamente se aclaró, llenando también de luz los corazones de los ceibeños.

Las horas pasaban lentamente y los bomberos agotaban las opciones de rescatar al obrero.

“Dice que solo piensa en sus cuatro hijos y que quiere verlos, pregunta por su esposa y su mamá y nos agradece por estarlo ayudando”, relataba el bombero Rodíguez, cuando se separaba de Luis para llevarle noticias a sus familiares que esperaban en los alrededores.

A las 3:00 pm, los bomberos implementaron un mecanismo de rescate, una retroexcavadora que fue proporcionada de manera gratuita por el empresario Hugo Martínez, fue llevada a la zona y unos cuatro metros del pozo donde permanecía atrapado el obrero, empezaron a construir una especie de túnel para llegar hasta él.

Se construyó un refugio de madera para que sirviera de protección a los bomberos que realizaban la excavación.
“Hemos violado las normas de rescate arriesgando la vida de nosotros para poder salvar a esta persona”, dijo el bombero Rodríguez.

El único tanque de oxígeno que tenía en existencia el Cuerpo de Bomberos se acabó y gracias a la ayuda de empresarios y comercios de la zona se logró conseguir oxígeno para mantenerlo estable.

A las 10:30 pm, unos 25 miembros del Cuerpo de Bomberos y decenas de vecinos formaban una cadena humana para el momento del rescate. “Estamos el 95 por ciento del equipo de rescate de la zona, en los intentos se dieron tres derrumbes de graves proporciones donde quedaron atrapados parte de nuestro personal”, relató el teniente Medina.

“Luis está estable y consciente, lo tenemos con oxígeno desde las 10:00 de la mañana, lo hidratamos levemente y está bajo el cuidado del doctor Moncada que es el médico del cuerpo de rescate”, agregó. “En mis 22 años de servicio a la institución he participado en infinidad de rescates, pero este es considerado el más titánico, el de mayor cantidad de horas y de mayor dificultad y que queda para la historia y lo más importante es que recibiremos el Día del Bombero salvándole la vida a una persona. Al concluir el rescate haremos una caravana porque hay que celebrarlo”, expresó.

A las 11:15 pm, el milagro era realidad. Luis era extraído del pozo en una camilla. Fue recibido entre aplausos y lágrimas de su familia, vecinos y de los elementos del Cuerpo de Bomberos, quienes agradecieron la exitosa y heroica jornada con una oración.