Mario Zelaya pidió estar con un sacerdote en la Corte

El Ministerio Público acusa al exdirector del Seguro Social y a la directiva de aprobar la transferencia entre regímenes por L942.7 millones.

A Mario Zelaya le permitieron confesarse con un sacerdote antes de comparecer ante el juez.
A Mario Zelaya le permitieron confesarse con un sacerdote antes de comparecer ante el juez.

Tegucigalpa, Honduras.

Mario Zelaya se confesó, pero ante un cura. El exdirector del Seguro Social antes de comparecer ante el juez pidió estar con un sacerdote, quien llegó a la Corte Suprema, confirmaron las autoridades.

Luego de este momento de privacidad, el hombre considerado el cerebro del desfalco del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) tuvo que volverle a ver la cara a la justicia.

El juez natural Elmer Lizardo, magistrado de la Corte Suprema de Justicia, dictó ayer la tercera detención judicial a Zelaya Rojas.

El caso refiere a la acusación que le interpuso el Ministerio Público (MP) el pasado 17 de marzo por suponerlo responsable de los delitos de abuso de autoridad y contra la administración de fondos públicos y privados de jubilaciones y pensiones, en perjuicio de la administración pública y afiliados al IHSS.

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Los hechos que imputa la Unidad de Apoyo Fiscal del MP están relacionados con el acta 12-2011, suscrita el 23 de marzo de 2011, en la que la junta directiva del IHSS aprobó una consolidación de deuda del Fondo de Régimen Embarazo, Maternidad frente al Fondo del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), por un valor superior a los 942.7 millones de lempiras.

Según la Fiscalía, se disfrazó la transferencia ilícita a través de una resolución; los préstamos fueron utilizados para financiar gasto corriente y cubrir obligaciones de pago, lo que perjudicó la estabilidad financiera del IHSS. Una vez que trascendió la captura de Zelaya, el juez lo citó para celebrar ayer la audiencia de declaración de imputado.

Zelaya se encuentra recluido en el Primer Batallón de Infantería por dos detenciones judiciales que el martes le dictaron dos juezas por otras acusaciones.

De este recinto militar fue trasladado a la Corte en una camioneta blindada, custodiado por cuatro carros de la Policía Militar de Orden Público. Llegó a las 6:45 am, esposado y fuertemente custodiado. La audiencia fue breve, demoró 45 minutos, inició a las 8:30 am y concluyó a las 9:15 am. En la misma, el juez Lizardo le leyó los derechos, le informó de la acusación que le imputa el MP, enseguida le solicitó a Zelaya si deseaba declarar, a lo que este respondió que no.

Enseguida el juez Lizardo le dictó la medida cautelar de detención judicial, a cumplirla en el Primer Batallón de Infantería, luego fijo para el miércoles 17 de septiembre, a partir de las 9:00 am, la celebración de la audiencia inicial. En dicha audiencia se presentarán y evacuarán las pruebas para que el juez resuelva dictar o no el auto de formal procesamiento, con la prisión preventiva.

Sin mayor demora, Zelaya fue nuevamente regresado al recinto militar en la enorme caravana policial. Tuvo que ser trasladado con rapidez en vista que estaba por llegar a la sede de la Corte otra caravana policial que trasladaba al hondureño Juving Alexander Suazo, de quien el Gobierno de Estados Unidos solicita su extradición.

Zelaya permaneció muy sereno en su corta estadía en la Corte. Cuando se permitió el ingreso de fotógrafos y camarógrafos para hacer gráficas se le consultó si tenía algo que decirle a la sociedad hondureña. Permaneció en silencio, dibujando una leve sonrisa en el rostro. Se veía delgado, aparentando serenidad, por momentos llevándose las manos a las mejillas semicubiertas por la barba que comenzó a crecerle.

La audiencia que compareció ayer es diferente a las dos evacuadas en el Juzgado Penal de Comayagüela.

En este caso, el MP también acusa a los exdirectivos del IHSS Carlos Montes, Hilario Espinoza, Arnaldo Solís, Luis Mayorga, Benjamín Bográn, Arturo Bendaña, Javier Pastor, Leonardo Villeda, Óscar Galeano, Manuel Espinoza, Odessa Henríquez, Daniel Durón y Humberto Lara. Asimismo, acusa al exjefe de Administración del IHSS José Ramón Bertetty. Todos se encuentran con auto de formal procesamiento.

Sin sorpresas

Marcelino Vargas, abogado defensor de Mario Zelaya, calificó de normal la tercera detención judicial dictada a su cliente. Explicó que ya dos jueces habían decretado la medida, por lo que el juez no podía aplicar una distinta. Dijo que está lista la defensa para contestar hoy los cargos que le imputa el MP en una acusación. Que se está preparando, analizando las pruebas de descargo, para responder las otras dos. Por estrategia de la defensa, Zelaya no declaró ante los tres jueces que le tocó comparecer, pero lo haría en las audiencias iniciales ya programadas.

Vargas fue cuidadoso en profundizar en sus declaraciones a medios de comunicación. Dijo que el proceso apenas inicia y que mediante pruebas se conocerá si su representado es culpable o inocente.

El profesional del Derecho reafirmó que Zelaya fue capturado en Nicaragua. “Eso es cierto, hay que decir la verdad, no hay que mentir”, aseguró.

Sí se atrevió a decir que Zelaya fue secuestrado en Nicaragua para entregarlo a policías hondureños. Se le consultó si Zelaya fue detenido ilegalmente y dijo: “Claro, fue encapuchado, lo llevaron a una casa y luego lo trajeron. Esas no son las formalidades legales, si Nicaragua lo hubiera detenido, la autoridad competente tuvo que seguir los canales correspondientes, no entregarlo por un punto ciego”, indicó.

Relató que a Zelaya “lo bajaron de un vehículo y lo golpearon un poco. Fue cuando lo secuestraron en Nicaragua”, apuntó. “Veremos, veremos”, respondió al ser consultado si el hecho de que Zelaya fuera capturado en Nicaragua le sirve a la defensa.

Estaba en Nicaragua

Desde que se libró la orden de captura en febrero pasado, Zelaya permaneció en Nicaragua.

“Allá ha estado siempre, en Nicaragua”, informó su abogado. Explicó que en ese país vive Susana Tirado, esposa de Mario Zelaya. “Por eso estaba allá”, indicó.

Por ello, dijo que, por ahora, prefiere no dar una declaración ante medios de comunicación.

Hasta ayer por la tarde logró dialogar con su representado. Vargas reveló que hace unos días policías allanaron su vivienda. “Estamos casi en un estado policiaco en este momento”, manifestó. Ante ello dijo que denunció el caso en los organismos competentes. Espera que su denuncia prospere.

No llegaron los exdirectivos

El fiscal del MP, Marcio Cabañas, valoró que se sigue un debido proceso en las tres audiencias celebradas a la fecha. Además dijo que la detención judicial decretada está conforme a derecho.

Explicó que la ley del IHSS prohíbe realizar transferencia de fondos entre regímenes, ya que son reservas para los pensionados y los que padezcan invalidez. Una representación de Transparencia Internacional (TI) asistió a las tres audiencias que compareció Zelaya, la que constató la legalidad del proceso.

Participaron además en la audiencia los defensores de los exdirectivos del IHSS y de José Bertetty. No llegó ningún directivo.

La Prensa