Finanzas del IHSS en “coma” por las líneas de crédito sin respaldo

Las autoridades del Instituto solicitaron préstamos para “sanear la crisis”, pero esto solamente la empeoró

Las líneas de crédito fueron solicitadas para el pago de deudas a proveedores en 2010; sin embargo, los conflictos con las mismas continuaron poniendo en riesgo la vida de pacientes, como los enfermos renales.
Las líneas de crédito fueron solicitadas para el pago de deudas a proveedores en 2010; sin embargo, los conflictos con las mismas continuaron poniendo en riesgo la vida de pacientes, como los enfermos renales.

San Pedro Sula, Honduras

Por si fuera poco, en medio del despilfarro encontrado por la comisión interventora en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y que fue presentado ayer, queda al descubierto la existencia de siete líneas de crédito que la dirección y administración del instituto obtuvieron sin cumplir debidamente el procedimiento legal que corresponde.

Lea el informe completo

Existe solamente el registro de la aprobación, por parte de la junta directiva del Seguro, de una solicitud de crédito a la banca privada por montos de L327 millones; sin embargo, las investigaciones han dejado en evidencia montos superiores a los L600 millones sin que haya monitoreo alguno de los procesos de los mismos.

En el informe de la comisión se deja entrever que, tras las inspecciones iniciadas desde enero de este año, se encontraron “siete líneas de crédito con un saldo por pagar al 31 de diciembre de 2013 de L239,404,840.52, según los registros contables del Seguro Social”, aunque no se han hecho conciliaciones bancarias para verificar el saldo real de los préstamos.

Debido a la mala planificación de las necesidades financieras de la entidad, el uso de líneas de crédito ha generado un “sobreendeudamiento a las finanzas ya deterioradas”, paradójicamente, las autoridades habían justificado que tal endeudamiento era para sanear y recuperar los arcas del Seguro.

Sin respaldo

Mario Zelaya, director del IHSS en este entonces, fundamentó en su momento que el dinero del préstamo sería “utilizado para el pago de las deudas que se mantienen con los proveedores, las que a noviembre 2010 ascendían a L272 millones”.

De estas líneas de crédito se han cancelado L681, 212,607 a proveedores sin documentación soporte, únicamente con la autorización de Mario Zelaya Rojas en su condición de director ejecutivo, quien tenía firma autorizada en todos los bancos.

Estos saldos en líneas de crédito han representado al Seguro un costo de L117,596,151 en intereses durante el período comprendido de 2011 a 2013, más los cargos adicionales por los saldos adeudados a la fecha, revela el informe. La comisión interventora integrada por Vilma Morales, German Leitzelar y Roberto Salinas, concluyó que “además de agravar las crisis financiera del instituto, el desorden ha repercutido desfavorablemente en la prestación de servicios. A la fecha del presente informe, “el instituto no cuenta con los recursos necesarios para la atención de derechohabientes y sus familiares”.

El incumplimiento de los procesos de adquirir líneas de crédito es responsabilidad absoluta del director, Mario Zelaya, destaca el informe de la comisión.

Sin auditoría

Otro de los puntos críticos de la administración del Seguro Social es la falta de vigilancia que también incurre en violación al reglamento de Gobierno Corporativo para las Instituciones Supervisadas.

“No existen controles ni procesos de gestión administrativa que mantengan una transparencia en el operar de la institución y que limiten la posibilidad de que se hagan operaciones irregulares que repercutan en las finanzas del Instituto”, destacan los interventores en su informe haciendo un llamado de atención a la unidad de Auditoría Interna del IHSS.

En el Seguro Social no se han implementado los mecanismos de control interno que resultan prácticas obligatorias para asegurar una gestión eficaz de los recursos, a pesar de las disposiciones emanadas de la Oficina Nacional de Desarrollo Integral del Control Interno (Onadici).

Entre las recomendaciones estipuladas en el informe se encuentra “exigir a la Unidad de Auditoría Interna el cumplimiento de sus funciones conforme lo establece el marco legal vigente, asegurando que su labor sea efectiva y se convierta en una verdadera herramienta de control para la administración del Instituto”.

La Prensa