Alarmante cifra de niños hondureños deportados de México

El jueves por la noche fueron repatriados de México 95 menores de edad, 39 de ellos viajaban sin acompañantes.

Los menores de edad deportados de México fueron recibidos por autoridades del Ihnfa en la comunidad de Corinto, frontrera de Honduras con Guatemala.
Los menores de edad deportados de México fueron recibidos por autoridades del Ihnfa en la comunidad de Corinto, frontrera de Honduras con Guatemala.

San Pedro Sula, Honduras

La cifra de migrantes deportados cada vez es alarmante, pero preocupa más la difícil situación que atraviesan en ese tan anhelado sueño americano niños hondureños.

Con pocas pertenencias en las manos, y recibidos por miembros de la Cruz Roja, unos 95 menores de edad llegaron a la frontera hondureña de Corinto, Cortés, quienes fueron deportados de México, algunos en compañía de sus padres y otros venían en total abandono.

Los menores deportados regresaron en seis buses de las autoridades mexicanas de Migración, provenientes del estado de Tapachula hasta Corinto, frontera de Honduras con Guatemala.

“Es alarmante la cantidad de menores deportados, muchos de los infantes son llevados por sus padres que anhelan juntos completar el sueño americano y poder tener una vida mejor”, manifestó Marcos Hernández, funcionario del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa).

Según el último informe del Centro de Atención al Migrante Retornado (CARM), en este grupo fueron deportados 147 personas, entre ellos 95 menores, entre tres y 17 años de edad.

Según autoridades del Ihnfa, los menores que viajan con sus padres por ley tienen que ser recibidos por personal de este Instituto en la frontera y llevados hasta sus instalaciones, donde se les realizará un estudio para verificar que verdaderamente son sus progenitores.

“No queremos arriesgar la vida de ningún menor, pues es nuestro deber como institución protectora de la infancia de nuestro país velar por las condiciones en que ingresa un niño deportado a nuestra nación”, expresó Sobeida Elvira Chávez, directora regional del Ihnfa.

Una vida mejor

Muchos de los menores que se van “mojados” completamente solos hacia Estados Unidos huyen de la situación en la que viven en sus hogares tales como los maltratos y el abandono, pues creen que en otro país su vida cambiará. Tal es el caso de Jorge Martínez, un menor de 16 años que fue deportado del estado de Veracruz y que su sueño era llegar a Houston, Texas, adonde se encontraría con un amigo.

“Me dedico a limpiar los parabrisas de los carros en San Pedro Sula, a veces me canso de los maltratos de la gente, salí de aquí con un grupo de amigos y nos tocó separarnos porque la migra me agarró”, dijo el menor.

Agregó que no se cansará hasta llegar a Estados Unidos al no más salir del Ihnfa.

A los menores deportados sin acompañantes, el personal del Ihnfa los retiene hasta que sus familiares lleguen a reclamarlos con sus respectivos documentos.

“La mayoría de los menores son reclamados por sus familiares; hasta el momento no tenemos casos de tener internado algún menor por mucho tiempo”, dijo la directora regional.

Continuará la travesía

Padres de familias que viajan con sus hijos emprenden el camino del “sueño americano” con el objetivo de darle una mejor condición de vida a sus progenitores, no importándoles los riesgos en la travesía. “No me detendré en mis planes, aquí ya no se puede vivir, quiero un mejor futuro para mis hijos, no hay empleo y eso me obligó a salir de este país, me deportaron con mis dos hijos: uno de 5 y el otro de 9 años. Seguiré, no importando lo que pase en el camino, confío en Dios que llegaré”, expresaba con entusiasmo Luz Bardales, originaria de La Esperanza, Intibucá.

Otro padre de familia es Wilfredo Cárdenas, quien viaja con sus dos menores y esperará un poco de tiempo para recaudar dinero y emprender de nuevo el viaje.

Según estadísticas del Ihnfa, en 2013 fueron deportados 4,001 menores de edad.

En enero de 2014 vinieron deportados 336 menores y en los primeros 15 días de febrero de este año sumaron 202.

El portavoz del Ministerio Público, Elvis Guzmán, expresó que junto a los menores también venían adultos, aunque no especificó la cantidad.

Guzmán lamentó que los padres de los menores que viven en EUA mandan a traer a sus hijos con personas extrañas o “coyotes”.

“Muchos padres de familias lo que hacen cuando mandan a traer a sus hijos es exponerlos a los peligros en el trayecto y estos son presas fáciles de la bandas del crimen organizado”, dijo.

Sor Valdette Willeman, directora del Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR), manifestó que entre 80 y 100 hondureños son devueltos cada semana de México.

Willeman indicó que el año pasado más de cuatro mil infantes fueron repatriados.

“Muchos de ellos emprenden la peligrosa ruta debido a la desintegración familiar, maltratos psicológicos, pobreza, violencia, entre otras causas, lo que ha provocado que los niños salen del país en busca de mejores horizontes”, dijo la religiosa.

Las autoridades migratorias de Estados Unidos han deportado en lo que va de 2014 a unos 2,505 hondureños indocumentados, informó Willeman.

Se espera que las cifras suban mes a mes y superen las de años anteriores, sin embargo, la población no desiste del sueño americano y continúa aventurándose a pesar de los peligros.

La directora del CAMR declaró que con los datos de niños hondureños deportados de México y Estados Unidos, Honduras estaría ocupando el primer lugar de la región centroamericana en menores de edad que migran rumbo a Norteamérica, puntualizó.

La Prensa