Transparencia Internacional supervisará licitaciones públicas en Honduras

El presidente Juan Orlando Hernández firmó varios acuerdos e instaló las mesas del Pacto por Honduras antes de viajar a Cuba.

El presidente Juan Orlando Hernández y el director de Transparencia Internacional en Honduras, Alejandro Salas, muestran la carta de intenciones firmada ayer en la Casa Presidencial.
El presidente Juan Orlando Hernández y el director de Transparencia Internacional en Honduras, Alejandro Salas, muestran la carta de intenciones firmada ayer en la Casa Presidencial.

Tegucigalpa, Honduras

La espuma del champán y los brindis de la celebración se esfumaron rápidamente. El presidente Juan Orlando Hernández hizo a un lado la euforia de la toma de posesión e inició ayer de inmediato su apretada agenda de trabajo al frente del Poder Ejecutivo.

Hernández comenzó muy temprano sus actividades oficiales en el interior del país y por la tarde viajó a La Habana, Cuba, a la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), donde se estrenó como jefe de gobierno en un evento internacional.

A primeras horas del día se desplazó a la comunidad de Pitaya, San Antonio del Norte, departamento de La Paz, donde suscribió un acuerdo con el Banco Centroamericano de Integración Económico y otros cooperantes internacionales para promover el bienestar de los habitantes del Corredor Seco de Honduras.

Este programa, Alianza por el Corredor Seco para una Vida Mejor, cuenta con aportes de más de 69 millones de dólares del Gobierno y la cooperación internacional. Esa cifra aumentará a unos 130 millones de dólares. El memorándum fue refrendado por el gobernante hondureño; el presidente del BCIE, Nick Rischbieth; la embajadora de Canadá, Wendy Drukier; el embajador y jefe de delegación de la Unión Europea, Ketil Karlsen; el representante del Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo, Hasan Tuluy; y la embajadora de Estados Unidos, Lisa Kubiske. Esta iniciativa busca reducir la desnutrición crónica de los niños menores de cinco años en 20% sobre la línea de base en las comunidades en todo el Corredor Seco.

La Alianza por el Corredor Seco para una Vida Mejor dará acompañamiento y asistencia técnica para la producción y comercialización de productos agrícolas cultivados por las familias beneficiarias.

Se incluye construir y reparar 280 kilómetros de carreteras secundarias y terciarias, mejorar las condiciones de vivienda y hacer seguimiento de las condiciones de alimentación de los hijos menores de las familias.

El programa pretende rescatar de la pobreza extrema a unas 50 mil familias y reducir en 20% la desnutrición crónica en niños menores de cinco años en los municipios más pobres de Lempira, La Paz, Intibucá, Ocotepeque, Copán, Santa Bárbara, Francisco Morazán, El Paraíso, Choluteca y Valle. Durante el acto, Hernández agradeció a los países cooperantes e instituciones multilaterales el apoyo para ejecutar el proyecto y señaló que es “algo extraordinario iniciar el gobierno de esta forma” porque se complementa con el programa presidencial Vida Mejor.

Agregó que el propósito es generar resultados y que el pueblo lo sienta con acciones como las de hoy, cuando inicia este importante proyecto, que también permitirá ayudar a la población a saber sacarle provecho a la tierra.

Resaltó que es necesario que las personas conozcan que pueden vivir mejor y dignamente, si se sabe utilizar la tierra, el agua y todas las condiciones que Dios ha dado.

Pidió a los beneficiarios potenciar el campo para que en el país se produzcan verduras y vegetales que se compran en otros países del área y enseñar a las familias que pueden ser autosuficientes.

“Ese es el reto, volver a hacer de Honduras el granero de Centroamérica. Señor ministro de Agricultura y Ganadería, Jorge Lobo, hay que seguir cada semana hasta llegar a las 800 mil familias y que sepan que pequeños cambios pueden cambiar la vida”.

Explicó que con esa alianza se atenderá a un sector postergado del país, pero, por muy difícil que se vea el ambiente de la región, si se sabe administrar bien el agua y la tierra, se puede vivir bien y ese es el propósito.

La meta es llevar programas como el ecofogón a las 800 mil familias más humildes y pobres, que viven con menos de 20 lempiras al día, que en sus casas tienen piso de tierra.

“Todo eso es darle dignidad y salud a la mujer del hogar y cuidar el medio ambiente. También tendrán filtros de agua para que la familia consuma el líquido sin ningún riesgo”.

El gobernante anunció que el Congreso Nacional asignó una partida en el presupuesto nacional de 5,000 millones de lempiras para los proyectos de Vida Mejor, que serán canalizados por las Iglesias del país.

Se desplaza a Choluteca

Al cabo del evento, el titular del Poder Ejecutivo se desplazó en helicóptero a Choluteca en compañía de la primera dama Ana García, el designado presidencial Ricardo Álvarez y el presidente del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, entre otros funcionarios.

En este lugar, la pareja presidencial entregó las primeras tres viviendas para familias de escasos recursos económicos de lo que será el proyecto habitacional Barrio Vida Mejor, en la ciudad de Choluteca.

Al acto llegaron decenas de pobladores y simpatizantes del Partido Nacional para darle la bienvenida con pancartas en las que se podía leer: “Te dicen Juan Tortilla, pero en la Presidencia pusimos tu silla” y “Te dicen Juan Fogón, pero te llevo en el corazón”.

Acuerdo con transparencia

Una vez finalizado el acto, el jefe de gobierno se trasladó a la Casa Presidencial, donde al filo de las 2:30 pm suscribió una carta de intenciones con Transparencia Internacional (TI) y la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), orientada a transparentar las acciones del Gobierno.

La carta de intenciones fue suscrita por el director de Transparencia Internacional en Honduras, Alejandro Salas; el representante de ASJ, Carlos Hernández; y el ministro coordinador de gobierno, Jorge Ramón Hernández Alcerro.

El titular del Ejecutivo agradeció a TI por el acompañamiento que dará en la revisión de acciones como las licitaciones públicas, en la compra de medicamentos en el sector Salud, donde afirmó que ha habido mucha corrupción, y en Educación.

Igualmente se buscará certificar a los operadores de justicia, entre ellos policías, fiscales y jueces, lo relativo a obras públicas y en un aspecto tan difícil como la evasión de impuestos.

“Vamos a trabajar con ellos. Queremos dar un salto extraordinario en transparencia y dar el ejemplo desde el Gobierno para exigir después a los demás y cambiar esa cultura”, subrayó.

La carta de intenciones contempla la formación de un equipo técnico del Gobierno que identificará las necesidades y el apoyo requerido en el combate contra la corrupción.

Dicha información será entregada a TI y a la ASJ y se firmará el 28 de marzo un nuevo convenio en el que se definirán la estrategia y las responsabilidades de todas las partes.

De esta forma, TI y ASJ acompañarán todos los procesos en la lucha contra la corrupción durante el período 2014-2018.

Alejandro Salas, director de las Américas de TI, explicó que para luchar contra los efectos nocivos de la corrupción en Honduras se necesita la colaboración entre Gobierno y sociedad civil organizada con medidas integrales y focalizadas que tiendan a dar sostenibilidad y transparencia a las instituciones, sistemas y procesos de gestión.

En la firma también participaron el presidente de la Confraternidad Evangélica de Honduras, Alberto Solórzano, y el padre Carlos Rubio, miembros del Comité Ejecutivo del Consejo Nacional Anticorrupción.

Pacto por Honduras

El nuevo titular del Poder Ejecutivo se desplazó al Salón Morazán, donde en un acto solemne y ante los representantes de diferentes sectores de la sociedad hondureña y de la comunidad internacional instaló las cinco mesas de trabajo del programa Un Pacto por Honduras.

Hace dos semanas, antes de asumir la presidencia, Hernández y representantes de distintos sectores de la sociedad hondureña suscribieron una carta de entendimiento para participar en la conformación de este pacto.

Entre los sectores convocados estuvieron organizaciones campesinas y obreras, sector privado, sociedad civil, iglesias Católica y Evangélica, medios de comunicación, academia y partidos políticos, que fueron invitados a unirse a esta iniciativa durante la ceremonia de toma de posesión.

Hernández calificó el acto como trascendental e histórico, que le permitirá al Gobierno consolidar grandes acuerdos alrededor de los temas más sustanciales que marcarán la ruta de la transformación y el desarrollo del país.

“A todos los saludo con afecto y reconocimiento por este encuentro que representa un gran paso para impulsar la transformación de nuestro país, pero lo voluntad es apenas el primer paso; debe ser respaldada con acciones concretas, con hechos e iniciativas que son los que hoy nos reúnen aquí”.

Recalcó que el bien superior de la República obliga a construir sin demoras los acuerdos básicos para emprender la gran transformación de Honduras, algo de lo que el país ha carecido, y sobre esa ausencia hicieron énfasis la mayoría de los hombres que pensaron en Honduras y que sentaron fundamentos, como el expresidente Juan Manuel Gálvez. Agregó que seis décadas después de esas palabras se está dando un paso firme hacia ese esfuerzo colectivo que fortalece y abre una nueva vía para encontrar acuerdos y construir mayorías, por lo que agradeció el apoyo de los líderes del sector privado, dirigentes campesinos, obreros, sociedad civil, iglesias católicas y evangélicas, medios de comunicación y la academia.

Destacó que el pacto incluye cinco acuerdos esenciales para la vida nacional: recuperar la paz y seguridad de las familias hondureñas, alcanzar una sociedad más justa con igualdad de oportunidades donde todos cuenten, conducir al país al pleno goce de sus potencialidades, instaurar una cultura de honestidad, legalidad, transparencia y justicia, perfeccionar la democracia y construir un Gobierno simple, eficiente, efectivo y de resultados.

“La instalación de este pacto por Honduras demuestra que los hondureños podemos ponernos de acuerdo. Es irrefutable que con voluntad política y visión compartida de actitud, la transformación de nuestro país será posible”.

Destacó que este acuerdo le da estabilidad, certeza y rumbo a Honduras y consolida una base amplia de respaldo a la gobernabilidad democrática y que blinda de coyunturas político-electorales los asuntos esenciales de la nación.

Finalmente aseveró que Honduras comienza una nueva etapa de su vida democrática, pues ha llegado el momento del encuentro y del acuerdo, de dar el siguiente paso en el perfeccionamiento democrático y transitar del sufragio efectivo a un gobierno eficaz.

La Prensa