Récord en ingresos por remesas familiares en Honduras

El país recibió $3,100 milllones en 2013, una cifra histórica superior en 7.1% a la de 2012.

Las remesas enviadas por nuestros compatriotas que viven y trabajan en Estados Unidos son la columna vertebral de la economía hondureña.
Las remesas enviadas por nuestros compatriotas que viven y trabajan en Estados Unidos son la columna vertebral de la economía hondureña.

San Pedro Sula, Honduras

Honduras logró un récord de 3,100 millones de dólares por el ingreso de remesas familiares que enviaron los inmigrantes hondureños en 2013, según un informe oficial.

Esta cifra histórica representa un crecimiento de 7.1% en comparación con 2012, cuando se recibieron por este mismo concepto $2,893.9 millones, informó el Banco Central de Honduras (BCH).

El informe revela que a Honduras entran diariamente 8.6 millones de dólares en remesas, que representan la principal fuente de divisas y un alivio para la crisis económica del país.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) define a las remesas como los ingresos que trabajadores emigrantes internacionales envían a su país de origen, constituyéndose en medios de apoyo financiero para sus familias.

Los envíos monetarios entran a Honduras regularmente en el transcurso del año; sin embargo, el flujo sube en fechas especiales como Navidad, Día de la Madre, onomásticos, inicio y fin del año escolar, Semana Santa y ferias patronales.

De acuerdo con el BCH, el promedio mensual de ingresos por remesas familiares en 2013 fue de $258 millones, superior a la cifra de 2012, cuando fueron 241 millones de dólares al mes.

Las cantidades muestran que Honduras alcanzó en 2013 el crecimiento más alto en ingresos de divisas por envíos de dinero en los últimos años.

Para 2014, Honduras proyecta un crecimiento del 6% en remesas, equivalentes a 3,286 millones de dólares.

Las estadísticas del sistema financiero muestran un crecimiento anual sostenido de las remesas desde 1993, cuando comenzaron a ser reguladas por el BCH, con excepción de 2008, cuando se produjo la crisis financiera internacional, pero de ahí no hay un año que no haya sido de mejoría.

El papel de las remesas en Honduras se ha incrementado tácitamente desde la devastación producida por el huracán Mitch en 1998.

Esta fuente de divisas se ha constituido en la piedra angular de la economía hondureña, superando a los ingresos por las exportaciones de productos tradicionales como el café y el turismo.

Falta de oportunidades

Según el Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR), la inmigración es una forma de buscar una mejora en las condiciones de vida personal y familiar debido a la falta de oportunidades laborales, el alto costo de la vida y la ola de criminalidad que azota al país.

“Claro que la gente quisiera estar con su familia y prosperar en su país, pero la falta de oportunidades, la inseguridad y los problemas económicos, entre otras cosas, los orillan a tomar la difícil decisión de emprender el viaje a Estados Unidos, aun sabiendo que arriesgan sus vidas al ir allá, pues todos conocen los riesgos que los aguardan en ese camino en que ya tantos han muerto”, dijo Geraldina Garay, coordinadora del CAMR en San Pedro Sula.

Se estima que alrededor de 1.2 millones de hondureños viven en Estados Unidos, la mayoría ilegalmente.

¿A dónde emigran los hondureños?

El 88% a Estados Unidos, un 5.7% a España, el 2.5% a México, 1.9% a Centroamérica y el restante 1.9% a otros como Italia, Canadá, Sudamérica y Gran Caimán.

La mayor concentración de hondureños en Estados Unidos se ubica en Nueva York, Nueva Jersey, Miami, Los Ángeles, Houston, Nueva Orleans y la capital Washington.

Estudios del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) indican que uno de cada 10 hogares hondureños tiene un familiar en el extranjero.

Por cada 100 hondureños fuera del país, 48 son del sector urbano y 52 del área rural. Del total de migrantes urbanos, 10 son del Distrito Central y cinco de San Pedro Sula; los otros 33 proceden de las ciudades restantes.

Según este mismo muestreo, el 93.7% de la población hondureña no quiere irse del país y solo el 6.3% decide emigrar. De este 6.3%, el 59% son hombres y el 41%, mujeres.

De los que se van del país, el 70% está entre los 15 y 29 años de edad.

Estabilidad cambiaria

De un total de 1.7 millones de hogares hondureños, el 19.9%, equivalente a 344,554, reciben ingresos en efectivo de un familiar que vive en el extranjero.

Quienes más envían remesas a Honduras son hijos (38%), hermanos (17.6%), madres (15.2%), cónyuge (11.1%) y otros parientes (11.7%). El economista Guillermo Altamirano asegura que si la economía de Estados Unidos sigue mejorando en su nivel de empleo, que ya llegó al 7%, y se ubica al final de 2014 en 6.5%, eso representaría la creación de otro medio millón de puestos de trabajo mensuales en esa nación.

Con ese supuesto, se espera que el ingreso de remesas en Honduras siga aumentando.

Altamirano señala que el crecimiento de las remesas contribuye a una mejoría de la condición de los hogares hondureños.

Citó las cifras del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional para 2014 que dan un crecimiento de 3.1% en la economía norteamericana.

“Cuando uno mira el desenvolvimiento de los mercados de valores, se da cuenta de que esa proyección es correcta. En ese contexto y considerando que el mercado estadounidense es el de más alta significación para Honduras, quiere decir que vamos a tener una mejoría en el país”, dijo.

El experto económico expuso que los ingresos por remesas son buenos siempre que se dirijan a actividades productivas. “Que la gente no desarrolle el consumismo y busque invertir en pequeños negocios o ahorrar para que ese dinero en el futuro trabaje para nosotros y vivamos de una renta. No hay que pensar en el momento, hay que pensar en 5, 10 y 20 años hacia adelante”.

“La gente tiene que pensar que con esas remesas pueden montar un negocio o ir incursionando en otras actividades y mejorando las condiciones de vida de sus hijos en alimentos y educación para que tengan mejores oportunidades que sus padres”.

El analista expresó que, para la economía hondureña, las remesas representan estabilidad cambiaria, no tener un deslizamiento tan abrupto de la moneda y significan mucho bienestar de vida para las familias de los migrantes.

Un freno a la inflación

El presidente del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), Nelson García Lobo, analizó que el crecimiento de las remesas se debe a tres factores: la mejoría de la economía de Estados Unidos, la gran cantidad de hondureños que han tenido que emigrar y la diversificación de los lugares adonde los compatriotas están emigrando.

García indicó que países como Costa Rica, España, Gran Caimán, Belice y otros son ahora nuevos atractivos para los migrantes catrachos.

Según el economista sampedrano, en el campo sociológico, que estén saliendo más hondureños al extranjero significa que la economía nacional está más deprimida cada día.

“Vista por el campo económico, sin duda es muy positiva para el país la entrada de divisas, especialmente cuando tenemos una recaída fuerte por la baja del café. Incrementos como este en la entrada de divisas nos hacen hasta ahora tener un deslizamiento controlado del lempira frente al dólar y eso ha frenado los altos niveles de inflación”, dijo García Lobo.

La Prensa