Adulteraron actas de nacimiento para inscribir a los árabes

Inscripción irregular de sirios y palestinos es un caso inusual de documentación colectiva.

También alteraban los datos de ciudadanos que no habían tramitado tarjeta de identidad.
También alteraban los datos de ciudadanos que no habían tramitado tarjeta de identidad.

Tegucigalpa, Honduras.

Mediante la alteración o modificación de los registros de nacimientos y las actas de personas ya fallecidas, cientos de árabes fueron inscritos y documentados irregularmente como hondureños en las oficinas del Registro Nacional de las Personas (RNP) del interior del país, según una investigación de Diario LA PRENSA.

Otra forma utilizada para obtener la certificación de nacimiento e identidad hondureña consistía en adulterar los datos del registro civil de un ciudadano que ya hubiese o estuviera por cumplir los 18 años y que nunca hubiera sacado su tarjeta de identidad, cuyos números del acta de nacimiento se le asignaban al impostor.

En algunas adulteraciones no hay registro del usuario que hizo el cambio; no obstante, en el caso del ciudadano palestino Samer Shawkat Abdulhadi Abdulhadi y varios de sus parientes, se detectó que las modificaciones las efectuó un mismo empleado del RNP de Siguatepeque.

Sépalo
Información relativa al estado civil y otros actos de lo shondureños esta tipificada como de seguridad nacional



Una investigación periodística de LA PRENSA reveló que al menos un centenar de árabes procedentes de Siria y Palestina fueron inscritos como hondureños en Comayagua, y luego aparecieron en los consulados de Honduras en España solicitando su pasaporte hondureño.

Las averiguaciones e informes trasladados al Ministerio Público revelan que detrás de esta actividad irregular está de por medio una organizada red criminal conformada por funcionarios del RNP y traficantes de indocumentados.

“Tengo entendido que es una red que opera desde afuera de Honduras y que remitían clientes a ciertos lugares del país, tienen gente que conoce y que tiene acceso al sistema, pues los empleados del Registro tienen un usuario asignado para poder modificar parte de la base de datos”, aseveró una fuente oficial que habló bajo condición de anonimato.

Las claves
1. Alerta
El 6 de octubre de 2014, la Embajada de Honduras en España alerta a las autoridades del RNP que varios ciudadanos palestinos han llegado a los consulados a tramitar su pasaporte con documentos hondureños que presentan inconsistencias.
2. Suspensión preventiva
El 7 de octubre del mismo mes, el directorio del RNP se reúne y recomienda a la embajada no seguir emitiendo pasaportes cuando haya discrepancia entre el documento de identificación y la base de datos bajo su custodia.
3. Investigación
En esta misma fecha, las autoridades del RNP ordenan a la unidad de investigación interna, en este caso la Inspectoría General, que abra una investigación al respecto.
4. Medidas
Se informa a la Embajada de Estados Unidos en Tegucigapa para que tome sus propias medidas y los cuerpos de inteligencia e investigación del Estado para que apoyen las indagaciones.
5. Separación
El RNP separá a al menos 10 personas, pero lo hace sin levantar la atención de los medios.



Según la información obtenida por LA PRENSA, esta red operaba desde registros municipales de tierra adentro en los que no hay mucha actividad registral, ahí establecían sus contactos internos y llevaban los datos de sus clientes extranjeros para tramitar la documentación que les permitía obtener un pasaporte nacional y luego el visado de ingreso a Estados Unidos.

Para el caso, la mayor parte de los sirios y palestinos fueron documentados bajo el prefijo 0318 que corresponde al municipio de Siguatepeque, departamento de Comayagua.

Un elemento relevante que han indicado las investigaciones es que la alteración de la base de datos se hacía estrictamente en Siguatepeque, adonde se le entregaba a la persona una copia de la información registral y con ella viajaba a la ciudad de Comayagua y ahí se le extendía su tarjeta de identidad sin mayores inconvenientes.

Todo apunta que había comunicación entre los funcionarios para realizar estos trámites sin dificultades y sin levantar sospechas.

La operación era la siguiente: el empleado ingresaba al sistema a través de su usuario y contraseña, cambiaba los datos de una persona, imprimía el documento y volvía la información a su estado normal. La entregaba a su compinche y este tramitaba el documento en Comayagua.

“Son muy pocos los lugares que hemos identificado, Siguatequepe es uno de ellos y Comayagua, pero acá mas lo estaban utilizando para documentar y para sacar la tarjeta de identidad; pero las modificaciones a la base de datos en su mayoría se realizaban en Siguatepeque”, precisó la fuente del RNP.

Mismo patrón

Así operaban
1. El contacto
El extranjero contactaba al traficante para que le tramitara una tarjeta de identidad hondureña que le permitiera acudir a la Embajada de Estados Unidos a solicitar su visa de ingreso y este contactaba a un funcionario del RNP para sacar la identidad.
2. Alteración
El funcionario del RNP gestionaba con su contacto en el registro municipal de Siguatepeque para que alterara los datos de una persona viva o fallecida, cuyos familiares no hubiesen tramitado el acta de defunción a fin de que se asignará su número de ID.
3. Cambios
El empleado utilizaba su clave de acceso al sistema y abría la base de datos, tomaban el perfil de la persona u otra que nunca había sacado una ID, cambiaban el nombre e imprimían la partida de nacimiento con el número de identidad.
4. Trámite
Con la partida “panda” en mano, el cliente o el traficante acudía a otro registro municipal, en este caso el de Comayagua, y ahí tramitaba su ID. Luego acudía a las embajadas de Honduras o Migración a tramitar su pasaporte de Honduras.


Las investigaciones apuntan que la inscripción de árabes es el primer caso de documentación en masa en el que se sigue un mismo patrón y una zona geográfica específica desde donde se realizaban los trámites ilegales. Aunque esta misma práctica, pero en menor escala se detectó en otros municipios del país, adonde se registraron extranjeros de otras nacionalidades.

Por ejemplo, la fuente indicó que hay casos documentados de personas originarias de Colombia y de Camerún que fueron inscritas en los registros municipales de la zona atlántica del país y que luego solicitaron su tarjeta de identidad en otra oficina registral de la misma jurisdicción o de una diferente para no dejar rastros.

Como ejemplo de este tipo de falsificación, LA PRENSA conoció el caso de un camerunés que portaba una ID con nombre Yovani Javier Aragón Conejón. Esta persona fue detenida cuando intentaba cruzar la frontera. Se le capturó y se le comenzó un proceso de investigación. Actualmente este caso es ventilado en la Corte Suprema de Justicia y es conocido por el Ministerio Público.

Se conoció que en este caso se involucra a un alto ejecutivo del RNP que labora en Tegucigalpa y que imprimió la identidad al camerunés por un valor de 200,000 lempiras.

También se documentó el caso de otro camerunés al que se le asignó un número de identificación en la base de datos de Iriona, Colón, pero después de rechazársele el trámite de su ID en La Ceiba, El Porvenir y Esparta, logró que se le entregará el documento en Jutiapa, Atlántida.“Este es un caso que ha causado indignación a lo interno del RNP, los directores tienen toda la in vestigación de este caso, este alto funcionario sigue operando como jefe de la unidad y lo que sabemos es que solamente le van a aplicar ocho días de castigo, esto inaudito”, lamentó la fuente informativa.

La Prensa