“Me dolerá si no me gradúo por no poder alfabetizar”

El proceso de alfabetización es un requisito indispensable de graduación.

Héctor Javier Rivera no tiene recursos para alfabetizar. Cientos de estudiantes están en las mismas condiciones. Foto: Jorge Monzón
Héctor Javier Rivera no tiene recursos para alfabetizar. Cientos de estudiantes están en las mismas condiciones. Foto: Jorge Monzón

San Pedro Sula, Honduras.

Cuando los rayos del sol aún no salen en la colonia Guillén, el estudiante del Instituto Tecnológico de Administración de Empresas (Intae), Héctor Javier Rivera (17), se prepara para salir a trabajar en su bicicleta.

Solo tenía 14 años de edad cuando la muerte de su padre lo lanzó al campo laboral para poder subsistir quedando a cargo de su abuela, pero trágicamente esta falleció dos años después dejando solo a un muchacho que, lejos de buscar “dinero fácil”, se propuso como principal meta en la vida emprender una carrera académica.

Trabajar por la mañana y estudiar por las tardes en el Intae era la única alternativa que el joven huérfano tenía para lograr su meta y obtener suficiente dinero con el que pudiera costear sus estudios y pagar el cuarto en donde actualmente vive.

Debido a los bajos ingresos que el joven obtiene de trabajos informales (en la construcción y como mesero) se desplaza a su centro educativo y a todo lugar en su bien más preciado: su bicicleta.

Imprevisto

Con esfuerzo, Javier llegó a su último año de bachillerato en Ciencias y Humanidades en la jornada nocturna, pero ahora teme no poder graduarse ya que no puede costear los gastos extras que genera instruir a dos personas como parte de la campaña “Honduras Aprende para una Vida Mejor”.

No obstante, Javier se organizó para alfabetizar a las dos personas, quienes provienen de la colonia Rivera Hernández, pero debido a que no podía pagarle tan siquiera los pasajes y la alimentación, las clases no se pudieron concretar. “Uno me pedía 1,000 lempiras para que lo alfabetizara y no tengo capacidad. Con esto, el sueño de graduarme comienza a verse como algo inalcanzable y me dolerá si no lo logro. Quisiera poder hacerlo, pero no tengo dinero, no para mí”, lamenta entre suspiros.

Aunado a estos gastos, Javier debe erogar L800 para que elaboren su uniforme de la práctica profesional y L1,000 en papeleo de graduación.

Javier desea ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula para estudiar enfermería.

Cobertura

El titular de la Secretaría de Educación, Marlon Escoto, dijo que la campaña de alfabetización “Honduras Aprende por una Vida Mejor” es el proyecto educativo más grande en toda la historia del país, por lo que toda la ciudadanía se debe involucrar.

“Esto va más allá de los estudiantes. Estamos hablando de erradicar el analfabetismo en el país. Pagar o dar algo a los beneficiados es una decisión de los padres y alumnos”, manifestó.

Se pretende acabar con los analfabetas dentro de dos años; sin embargo, en los últimos días los estudiantes del nivel medio en todo el país han manifestado que los gastos que genera movilizar y alimentar a los beneficiados es insostenible para la mayoría de colegiales del sector público y por eso decenas de colegios están tomados y con suspensión de clases.

La Prensa