Luchan para que tengan agua 12,000 vecinos en Santa Cruz

Alcaldía invierte más de L4 millones en nueva represa para evitar escasez.

Santa Cruz de Yojoa, Honduras.

Para el próximo mes las autoridades municipales esperan culminar la construcción de una represa que permitirá abastecer al 100% de agua a los más de 12,000 pobladores del casco urbano.

El proyecto con un valor superior a los cuatro millones de lempiras y ejecutada por la comuna con fondos propios arrancó a finales de febrero en el afluente La Quebradona. Durante los últimos cinco años los habitantes de barrios y colonias de Santa Cruz han venido sufriendo por la falta de agua en sus hogares, muchos han tenido que viajar fuera de la ciudad para lograr un poco de ese recurso en quebradas y ríos para lavar ropa y bañarse. “La falta de agua es un problema serio que enfrentamos en el municipio, en estos momentos luchamos para terminar con esa necesidad que afecta a todo el casco urbano”, expresó el alcalde Roberto Pineda.

En un cabildo abierto desarrollado en enero de este año, las autoridades edilicias pidieron paciencia y apoyo a la población con el pago de los impuestos para ejecutar la construcción de la represa, los trabajos comenzaron en febrero y en estos momentos se encuentran en un 70% de avanzados.

Pruebas

Pineda agregó que esta semana comenzaron las primeras pruebas en el sistema. “Confiamos que el buen volumen de agua que baja de la montaña ayudará a que la red cumpla con su función. Hacemos todo lo que está a nuestro alcance para terminar con la escasez del servicio”.

Rosalinda Paz, habitante del barrio El Capiro, dijo que el servicio lo recibe por horas. “Esperamos que con el nuevo proyecto eso termine y tengamos agua las 24 horas del día”. Una buena cantidad de personas se trasladan a un sitio denominado Los Chorros en la orilla de la carretera que de la comunidad de Las Flores conduce al casco urbano de Santa Cruz, allí hay un nacimiento natural. Las autoridades de Salud temen se desaten enfermedades en las personas por consumir líquido sin potabilizar.

La Prensa