Instalación de la Maccih genera confianza en Honduras

A criterio del empresario Juan Ferrera, la Maccih debe apoyar en investigación de casos emblemáticos de corrupción.

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en Washington, junto a Juan Orlando Hernández.  Foto de archivo.
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en Washington, junto a Juan Orlando Hernández. Foto de archivo.

Tegucigalpa, Honduras

El empresario Juan Ferrera dijo este viernes que la instalación de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad (Maccih) genera confianza en la sociedad hondureña.

A criterio del empresario, la Maccih debe apoyar en investigación de casos emblemáticos de corrupción.

"Genera una esperanza de que se pueda hacer una investigación sobre los casos emblemáticos de corrupción en el país, ya que fue un tema que los indignados pusieron en las primeras planas de los periódicos nacionales e internacionales", sostuvo Ferrera.

Ferrera afirmó que "esperaría que se pueda hacer un trabajo de acompañamiento y vigilancia de todos los sectores de la sociedad para medir cuáles son los efectos que tenga la misión en los aspectos que le han hecho daño al país".

Al ser consultado sobre si la Maccih podría convertirse en “una cacería de brujas”, Ferrera manifestó que eso no podría pasar en Honduras, ya que él confía en Luis Almagro, secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), a quien considera una persona con credibilidad internacional.

"Almagro ha venido a darle más credibilidad a la OEA, ya que Insulsa (el anterior director) había hecho perder credibilidad al organismo", aclaró.

El hombre de negocios considera que Almagro va hacer un gran trabajo en Honduras, sobre todo porque es una meta de la OEA, velar por la democracia de los países latinoamericanos.

Concluyó que independientemente del trabajo de la misión internacional, el trabajo lo tenemos todos los hondureños a través de la sociedad civil, pueblo en general e instituciones de Gobierno.

La Prensa