Tasa de seguridad adeuda más de L1,803 millones a los bancos

Autoridades argumentan que el financiamiento era necesario para llevar a cabo proyectos de seguridad.

La Atic es una unidad especializada del Ministerio Público que es financiada con la tasa.
La Atic es una unidad especializada del Ministerio Público que es financiada con la tasa.

Tegucigalpa, Honduras

La tasa de seguridad también se nutre de financiamiento externo; hasta octubre de este año mantiene una deuda acumulada con el sector financiero de aproximadamente 1,803.70 millones de lempiras.

Según cifras del portal web de la tasa de seguridad, desde que entró en vigor el cobro hasta el 31 de octubre de este año, se alcanzó un crédito de 2,363.38 millones de lempiras, del que aún está pendiente de pago el 76%.

Sin embargo, aproximadamente el 87% de los ingresos del “tazón” se obtienen de las transacciones bancarias de las personas naturales y jurídicas.

A partir de las estadísticas, la recaudación total, incluyendo el financiamiento externo y otros ingresos, suman unos 8,126.99 millones de lempiras desde 2012 hasta octubre de este año.

Modificaciones

En 10 meses de 2015 se logró la recaudación de más de 1,801 millones de lempiras por lo que Francisco Cosenza, director ejecutivo de la tasa de seguridad, proyectó un cierre anual de 2,150 millones de lempiras.

“A raíz de algunas modificaciones a la ley ha aumentado la recaudación. A las personas jurídicas se les cobra cuando los promedios en las cuentas que están haciendo el movimiento están arriba de los 120,000 lempiras”, manifestó.

Respecto a los préstamos que solicitan a los entidades financieras del país, expuso que son necesarios porque los ingresos que se obtenían no eran suficientes para reforzar las entidades de justicia del país.

“Por ejemplo, las Fuerzas Armadas no tenían inversiones importantes en sus estructuras y no se contaba con una Policía Militar, que fue creada y financiada al 100%; los ingresos no eran suficientes, por eso se optó a préstamos”, aclaró.

Agregó que se invirtió en equipo de la Policía Nacional, entre otros proyectos de las entidades beneficiadas.
Jimmy Daccarett, presidente de la Asociación Nacional de industriales (Andi), dijo que aún falta mayor claridad de los gastos del “tazón”.

“Las empresas somos las de mayor aporte a la Tasa de Seguridad. Es un costo directo que tenemos”, concluyó.

Impuesto por transferencias

En primer lugar hay que definir que la tasa de seguridad es el costo por las transferencias de dinero de una mano a otra.

Por estos movimientos se paga este monto como especie de impuestos denominada tasa de seguridad.

Otras personas le llaman el impuesto a las transacciones financieras. Desde que se estableció, la tasa ha recaudado miles de millones de lempiras y quiérase o no se está convirtiendo en un impuesto de los que más está creciendo.

Este lo podemos comparar con el impuesto sobre ventas, ya que es otro de los que más crece y están compitiendo.

Lo que se sucede con la tasa de seguridad es que no podemos evaluar los resultados porque no hay un informe completo pormenorizado por parte del Comité Técnico. También, el problema es que en el presupuesto que se presenta para ser aprobado en el Congreso Nacional no figura al tasa de seguridad como tal.

Si no aparece en el lado de ingreso, no figura por el lado del gasto y no se sabe en qué se va a gastar, sino que esto queda a discreción de un Comité Técnico. Pero eso no debe ser así porque todo impuesto debe entrar a la caja única que es la Tesorería y de ahí definirse en qué se va a gastar. No sabemos si las instituciones a las que va destinado el fondo lo utilizan para lo que deberían o lo que dicen. Otro punto es que la tasa no aparece en el presupuesto de ingresos y egresos, pero sí en el presupuesto ejecutado con lo cual eleva la cifra de recaudación tributaria.

La tasa de seguridad es única en Centroamérica.

La Prensa