El cambio climático obliga a hondureños a emigrar a Estados Unidos

De acuerdo con organizaciones que trabajan con migrantes, estos no hayan alternativas al desempleo.

Migrantes tratan de cruzar el río Suchiate, en la frontera con Guatemala y México.
Migrantes tratan de cruzar el río Suchiate, en la frontera con Guatemala y México.

Tegucigalpa, Honduras.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) reveló nuevas cifras de mujeres que huyen de la violencia en los tres países del triángulo norte: Guatemala, Honduras y El Salvador.

“Hay unas seis mil mujeres que se quedaron sin trabajo. Si antes a diario se iban 50 mujeres, ahora saldrán 75. Antes decíamos que era un hondureño por cada minuto, ahora decimos que son 10 hondureños saliendo cada minuto del país”, aseguró Rosa Nelly Santos, coordinadora del Comité de Familiares de Desaparecidos de El Progreso (Cofamipro).

Pero si esas cifras alarman, más preocupa el número de madres que partirán en las próximas horas. “Se espera la avalancha de madres. Como Cofamipro conocemos muchos casos de mujeres desesperadas por la falta de empleo y de seguridad que se está dando en nuestros países”, expresó Santos.

La violencia y el desempleo son los males a erradicar en estos tres países que viven acechados por los grupos criminales. Acnur señala que el 85% de las 160 mujeres entrevistadas viven en los barrios bajo el control de las maras, de las cuales el 64% dijo ser el blanco de las amenazas directas, del ataque de esos grupos, y eso las obligó a emigrar.

“Los datos estadísticos de personas saliendo de nuestros países son hasta mayores de los que se mencionan en el informe de Acnur. Creemos que las acciones en el triángulo norte no son efectivas”, manifestó César Ríos, del Instituto Salvadoreño del Migrante.

Pese a que en Honduras, Guatemala y El Salvador se aprobaron leyes para abordar la violencia contra las mujeres, ni la Policía ni otros organismos estatales han sido capaces de proporcionar una protección suficiente a las víctimas. Más de dos terceras partes decidieron buscar la seguridad huyendo, dejando sus países. El 60% de las mujeres denunció en la Policía las intimidaciones sufridas, pero fue nula la respuesta, nunca atendieron sus casos y el 40% prefirió no denunciar.

Nuevo elemento

Pero si el desempleo y la violencia hacen que buena parte de la población más pobre del país emigre, el cambio climático también se vuelve otro elemento a considerar al menos en Honduras. “El desplazamiento se ha generalizado no solo en las áreas urbanas, sino en las zonas rurales. No podemos ver el desplazamiento solo con la violencia, pues las condiciones climáticas están causando la migración”, refirió Karen Valladares, del Foro Nacional de Migraciones en Honduras.

En varias zonas de Honduras, por ejemplo, las lluvias provocaron pérdidas en los cultivos, y el café no es la excepción. Las zonas desérticas se observan y las alternativas de empleo se agotaron, quedando como única alternativa emigrar.