“Escuchaba que lloraban y pedían ayuda”: Minero rescatado en El Corpus

Bayron Maradiaga relató que oían a sus compañeros, pero luego solo hubo silencio.

El relato de Bayron Maradiaga.

El Corpus, Choluteca, Honduras.

La angustia y trauma que relataron haber sufrido los tres mineros que fueron rescatados de la mina de San Juan Arriba quizá los acompañe el resto de sus vidas.

Cada minuto atrapados pareció un siglo y aún permanecen en sus mentes como si no hubieran salido todavía de aquel profundo agujero.

Así se refleja en las palabras de Bayron Maradiaga, uno de los tres mineros que fueron rescatados, quien recordó que mientras estuvieron soterrados oían a sus otros ocho compañeros que no han sido hallados.

“Se escuchaba que lloraban y pedían auxilio porque no soportaban el peso de las piedras que tenían encima y como a nosotros solo se nos aterró la entrada, solo nos hicimos para atrás del derrumbe”, expresó.

Maradiaga indicó que tras los lamentos de los otros mineros, después solo hubo silencio.

“Se escuchaba que estaban llorando porque no soportaban el dolor y de ahí no volvimos a escuchar nada”, manifestó.

Dinamita

El miércoles pasado, Rodolfo Zepeda, un trabajador de la mina, puso explosivos, como normalmente se hace, pero jamás imaginó que esto provocaría el derrumbe que dejó atrapados a 11 mineros, incluyendo a su hermano Faustino Zepeda (23), quien ahora es uno de los ocho que no han sido hallados.

“Yo coloqué la carga de dinamita. Los demás no esperaron ni cinco minutos después de la explosión para entrar a la mina. A los pocos minutos de la explosión se escuchó que el cerro se había caído. Me acordé de mi hermano que había entrado a la mina”, reveló.

El equipo de forenses que viajó a la mina explicó que en caso de que los ocho excavadores hayan muerto podría hacerse el reconocimiento con rasgos particulares, como tatuajes, cicatrices o defectos.

La Prensa