El Corpus, un pueblo que sobrevive por el oro

Más de 5,000 familias subsisten del empleo que generan al menos cinco yacimientos mineros.

El Corpus, Choluteca, Honduras.

El Corpus es uno de los 15 municipios de Choluteca, tiene 17 aldeas y 202 caseríos. Su población alcanza los 25 mil habitantes y la gran mayoría depende de la minería artesanal e industrial.

Es más, si algo ha dado a conocer a El Corpus en el mundo entero ha sido su actividad minera. Esa historia data desde su fundación, cuando se descubrió la mina Clavo Rico en el año 1585. Esa actividad se incentivó más cuando los españoles descubrieron que todo el municipio estaba edificado sobre el oro.

Fue así que el pueblo descubrió una de sus mejores riquezas: el oro. Esa explotación por muchos años estuvo bajo el dominio español hasta 1610, pero los pobladores de El Corpus años después decidieron seguir adentrándose en la tierra cuando los descubridores abandonaron las tierras.

“Ha habido personas que se dedicaron de manera artesanal a la explotación minera. Han ido explorando varios puntos y el boom minero se expandió, logrando que las familias se concentren en esta actividad. La buena paga fue lo que motivó a los pobladores a dedicarse de lleno a la actividad minera y su explotación cobró mayor auge, al grado que pese a que empresas extranjeras instalaron sus companías, aquí la minería artesanal ha ido en aumento” dijo Rubén Alvarenga, poblador de El Corpus.

En este municipio sureño han existido varios puntos que han sido explotados entre ellos sobresalen Clavo Rico, El Manto, La Misericordia, Salvatierra. Hay túneles en varios puntos de estos lugares que son objeto de explotación y de donde hoy más de cinco mil familias sobreviven de esa actividad.

En estos lugares laboran pobladores de Agua Fría, Cayanini, El Baldoquín, El Banquito, El Despoblado, El Naranjal, El Pedregal, El Zapotal, El Albarrada, La Fortuna, La Galera, San Isidro y San Judas.

“La gente que explota el mineral es de la zona, los dueños de esos agujeros son de la zona, ellos trabajan los suelos y dan empleo. Pero ahora se piensa mucho qué tanto pueden beneficiar esas minas ante el riesgo que se enfrenta”, dijo Benjamín Espinoza, maestro de El Corpus.

La minería es la actividad que mueve la economía de este municipio, son siglos que marcan la historia de este poblado y que la identifican plenamente como el sitio minero por excelencia en el Sur de Honduras.

Aunque la extracción de oro no ha mejorado sustancialmente el nivel de vida de los lugareños, estos tienen garantizado trabajo por muchos años más.

Con los medios artesanales usados, pasarán unos 100 años y esta gente seguirá laborando en la extracción del oro, sostuvo uno de los lavadores del metal, muy conocedor de la riqueza minera en la zona.

No muy lejos de El Corpus están otras minas, entre ellas las de San Judas, en Concepción de María; así como la riqueza del cerro Potosí, ubicado en San Marcos de Colón. Pese a la angustia por el accidente en San Juan Arriba, a diario decenas de obreros siguen acudiendo a sus trabajos. Ellos dependen de los 300 y hasta 500 lempiras diarios que les pagan por extraer la preciada broza de la cual se extrae el preciado mineral.

La Prensa