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El Señor de la Sierra

¿Existió Lempira? - Le pregunté a la joven maestra en el apartado pueblito en el sur del departamento de Lempira. La muchacha me miró y sin vacilar me dijo: “No; yo creo que es una leyenda”.

¿Existió Lempira? - Le pregunté a la joven maestra en el apartado pueblito en el sur del departamento de Lempira. La muchacha me miró y sin vacilar me dijo: “No; yo creo que es una leyenda”.

La respuesta no me extrañó. De hecho, ya había escuchado muchas veces las mismas palabras en las últimas semanas. Y ésa era la razón por la cual me encontraba, en ese momento, a más de 300 kilómetros lejos de mi casa: necesitaba hallar pruebas tangibles que demostraran la existencia del famoso jefe indígena, prócer de la patria.

“Ver para creer…” me recriminarán con ironía algunos; pero en un país como el nuestro adonde todo ha ido cambiado, los valores tradicionales se han trastocado y una nueva generación de jóvenes parece crecer sin orden ni héroes en quien confiar. Lempira, Morazán, Valle y Cabañas se han convertido en meras figuritas estampadas en “vistas de álbum” que sólo se llena en septiembre. Pero, ¿cómo buscar a Lempira? Esta historia comenzó mucho tiempo atrás, en el año 1601.

Hace más de cuatro siglos, un destacado cronista de nombre Antonio Herrera Tordesillas comenzó a publicar lo que sería su mayor obra: “Historia general de los hechos de los castellanos en las Islas y Tierra Firme del mar Océano que llaman Indias Occidentales”. Herrera fue cronista de los reyes Felipe II y III de Castilla y de las Indias, Secretario de las Inquisiciones de Navarra y Valencia y criado de la casa Real.

Todo un personaje. La historia que escribió Herrera se le conoce más con el nombre de “Décadas” y está considerada como una obra sin influencias; es decir, el autor se dedicó a relatar las vicisitudes de la conquista de América, evento en los que él no participó, pero “pretendiendo acercarlas al lector a través de las crónicas de sus antecesores en el cargo y otros eruditos de las letras, y de toda la documentación oficial que por su cargo tuvo a su alcance, procedente de libros de Cámara y papeles del archivo del Consejo de Indias, siendo así la primera historia de América que utilizó todas las fuentes históricas disponibles y llegó a constituirse en la primera Historia General de las Indias”

Es importante señalar que “Décadas” siempre ha sido considerada una descripción imparcial de los acontecimientos vividos por los conquistadores españoles, dejando el autor a un lado, aparentemente, sus propios juicios personales. Sin embargo, es menester señalar al mismo Herrera cuando para justificar su trabajo dijo: “Porque temo que los hechos heroicos de los castellanos en las Islas y Tierra Firme del Mar Océano sean negados por nuestros enemigos”. Bien, tal vez yo sea uno de esos enemigos….

Gracias a Herrera crecimos los hondureños escuchando la historia de “un valiente indio en una provincia llamada Cerquín”; Lempira, el Señor de la Sierra pertenecía al Cerquín, uno de los 4 grandes grupos lencas que existían en Honduras a la llegada de los españoles. A pesar de ser todos los grupos enemigos entre sí, Lempira logra hacer alianzas y forma un ejército de 30,000 hombres para atrincherarse en las montañas del occidente del país y oponerse a la conquista. Es Herrera también quien nos cuenta muy escuetamente las peripecias de la rebelión, la actitud de Lempira, los infortunios de los españoles y cómo por el engaño logran mediante certero disparo de arcabuz acabar con la vida del jefe indígena y, por ende, con la guerra. Ésta ha sido la versión oficial desde siempre, la que nunca hemos cuestionado y que generación tras generación han aprendido “de memoria” en los libros escolares. Hoy, luces nuevas surgen de la investigación y la historia se vuelve a replantear: ¿Existió Lempira? ¿Murió a traición mientras le hacían propuestas de paz?

Exactamente, ¿dónde murió? Tal vez las respuestas ayuden a la joven maestra a cambiar de opinión…

El Señor
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