Comayagua, Teguz y Gracias, las urbes insignes del Bicentenario

Comayagua jugó un rol importante como capital de la provincia y luego como capital del Estado hasta 1880. Gracias también fue trascendental en la época colonial y de la Federación.

Comayagua, Gracias  y Tegucigalpa, además de su aporte político en la historia, preservan edificaciones insignes de la época colonial, independentista, federal y republicana nacional.  FOTOS:  Y. Amaya  y Andro Rodríguez<br/>
Comayagua, Gracias y Tegucigalpa, además de su aporte político en la historia, preservan edificaciones insignes de la época colonial, independentista, federal y republicana nacional. FOTOS: Y. Amaya y Andro Rodríguez

SAN PEDRO SULA

Entre las ciudades más importantes en los 200 años de independencia de Honduras, por su rol sociopolítico y cultural en la vida nacional, se encuentran Tegucigalpa, Cedros, Gracias y Comayagua.

Claudia Vásquez, máster en historia social y cultural, dijo que luego de la independencia en 1821, la ciudad de Comayagua se convirtió en el centro político del Estado hondureño y por eso juega un rol importante en la historia. Comayagua también tuvo un papel trascendental como capital de la provincia de Honduras previo a la independencia.

No obstante, según la experta, antes que Comayagua se convirtiera en el centro político, Gracias, Lempira, ganó protagonismo histórico al ser establecida el 16 de mayo de 1544 como sede de la Real Audiencia de los Confines en Centroamérica. Esta audiencia era la encargada de aplicar las leyes emanadas desde España y representar los derechos de la Corona ante los reclamos de tierras, encomiendas e impuestos, así como administrar justicia en diversas instancias y cumplir una gama de deberes. Aunque no siguió como centro político, su valor histórico cultural para el país es grande, ya que fue una ciudad estratégica en la provincia de Honduras en la era colonial, proindependencia y en la transición federal centroamericana.

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En 1549 la Audiencia fue trasladada a la ciudad de Santiago de Guatemala, algo que fue desafortunado para la unidad centroamericana, ya que Gracias era un sitio céntrico entre las provincias septentrionales y meridionales, según historiadores.

Por intereses económicos y con la Reforma Liberal (1876), la ciudad Real de Minas de San Miguel de Tegucigalpa de Heredia, que hoy se conoce como Tegucigalpa, pasaría en 1880 a ser la capital de la república en lugar de Comayagua. “Tegucigalpa en su primer momento fue un pueblo minero, pero posteriormente se convierte en el centro político. Tiene una rica herencia colonia porque combina la arquitectura española (Iglesia Catedral de Tegucigalpa) y el arte indocristiano (Iglesia Los Dolores). Esta ciudad se caracteriza por su sincretismo arquitectónico y Comayagua siempre es la antañona donde se respira el colonialismo de la época de los españoles en Honduras, con el reloj más antiguo del país que tiene un valor cultural histórico grande”, dijo Vásquez.

Datos sobre las ciudades insignes del Bicentenario
Comayagua, fundada en 1537, se considera un centro religioso y político importante de Honduras y Centroamérica, pues durante la época colonial española fue capital de la intendencia de Comayagua, luego de la provincia de Comayagua y después de la independencia de Honduras, capital del Estado desde 1825 hasta 1880, cuando el presiden Marco Aurelio Soto trasladó la capital del país a Tegucigalpa. En ambas ciudades se contempla la arquitectura colonial por lo que también son herencia cultural nacional.

Víctor Manuel Ramos, médico, exdocente universitario, escritor y presidente de la Academia de Geografía e Historia, afirmó que la ciudad más importante del Bicentenario es Comayagua.

Esto debido a que era la capital de la provincia de Honduras y ahí llegaron los pliegos de la independencia en 1821. Según el historiador, la gente de Comayagua, altamente conservadora, estaba en contra de la independencia, contrario a los liberales de Tegucigalpa, que buscaban la no dependencia de España.

Asamblea

Cedros, Francisco Morazán, el 29 de agosto de 1824, se dio la primera asamblea nacional constituyente. Su primer presidente fue el doctor Pedro Nolasco Arriaga y el secretario fue el licenciado Miguel Rafael Valladares.

El Congreso decretó en 1825 la primera demarcación territorial y el 11 de diciembre del mismo año, emitió la primera constitución del país. Por eso se considera una capital transitoria por algunos historiadores.

En el caso de Trujillo este representa un valor histórico porque fue de las primeras ciudades fundadas por los españoles, y antes que se expandieran por todo el territorio, esta era una especie de capital con el asentamiento de las autoridades europeas.

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La Prensa