Marco Bográn seguirá preso luego que corte declarara sin lugar recurso

La determinación de la Corte de Apelaciones en Materia de Corrupción abre el camino para enjuiciarlos.

Cuando fue arrestado, Marco Bográn dijo que temía por su vida.
Cuando fue arrestado, Marco Bográn dijo que temía por su vida.

TEGUCIGALPA

El exdirector de Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H) Marco Bográn seguirá preso.

La Corte de Apelaciones en Materia de Corrupción confirmó el auto de formal procesamiento con la medida de la prisión preventiva contra Bográn y Alex Moraes, acusados de adquirir irregularmente los siete hospitales móviles.

El tribunal de alzada resolvió unánimente declarar sin lugar los recursos de apelación planteados por la defensa legal de los dos exfuncionarios Invest-H.

Con esta determinación judicial se abre el camino para enjuiciar a los exfuncionarios. El Código Procesal Penal otorga un plazo de 60 días al juez de primera instancia para que desarrolle la audiencia preliminar, con la que se determinará si el caso es elevado a juicio.

De acuerdo con la acusación de la Fiscalía para la Transparencia y Combate a la Corrupción Pública, ambos funcionarios se confabularon con el guatemalteco Axel López para defraudar al Estado de Honduras. Tanto Bográn como Moraes permanecerán presos en un batallón militar.

En este caso también es acusado el guatemalteco Axel López, quien se encuentra prófugo de la justicia y a quien ayer el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ordenó el aseguramiento de L101,777,602 de las cuentas de la empresa Elmed Medical Systems.

El guatemalteco está acusado en el requerimiento fiscal presentado ante el circuito anticorrupción junto a Marco Bográn y Alex Moraes.

Este primer aseguramiento asciende al equivalente a más de cuatro millones de dólares.

Marco Bográn fue capturado por agentes de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic) en su casa de habitación en El Hatillo, adonde fue esposado, se le colocó un chaleco antibalas, un casco y fue trasladado hasta la Atic en Comayagüela.

La Prensa