174 millones de lempiras se pierden por comercio ilícito en la región

El 20% del alcohol que se consume es ilícito lo que crea una competencia desleal a las empresas.

En Choloma hubo muertes por alcohol adulterado.
En Choloma hubo muertes por alcohol adulterado.

TEGUCIGALPA.

El comercio ilícito de productos sin controles sanitarios no solo afecta la salud de las personas que lo consumen, sino los ingresos.

El prosecretario del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Juan José Cruz, dijo que “hay redes ligadas al crimen organizado que se dedican al contrabando, el cual no es fácil controlarlo para los organismos que operan en las fronteras y otros entes oficiales, pues cuando los primeros van por un ascensor los otros van por las gradas, de manera que la lucha no es fácil”. “El tema está relacionado con la salud, porque cuando se comete contrabando no hay controles sanitarios”.

El representante para América Latina de la Alianza Transnacional para Contrarrestar el Comercio Ilícito, Esteban Giudici, denunció que hay unos 174 millones de lempiras en pérdidas fiscales al año entre El Salvador, Guatemala y Panamá a causa del comercio ilícito.

Ayer en Honduras entró en vigor un nuevo ajuste del 4.01% al impuesto de la producción y consumo de la bebida y cigarrillos que generará un ingreso al Estado de más de 1,300 millones de lempiras, informó la Secretaría de Finanzas.

El funcionario dijo que “de acuerdo con las estadísticas de 2014, del total de alcohol que se consume en Honduras, más del 20% es de origen ilícito, lo que provoca una competencia desleal a las empresas legalmente constituidas”. Reconoció que no tienen datos más actualizados, “pero sí sabemos qué hace poco tiempo tuvimos que lamentar más de 20 muertes por el consumo de alcohol ilícito”.

En octubre de 2020, 21 personas murieron en la comunidad de Los Caraos, Choloma, Cortés, por el consumo de alcohol adulterado tipo industrial.

“Según un estudio que realizamos, en El Salvador, Guatemala y Panamá sobre el alcohol ilícito, tabaco y productos farmacéuticos que se vendían sin receta se produjo una pérdida fiscal por año de 174 millones de lempiras”, precisó Giudici.

La Prensa