"Siento que es un mal sueño", lamenta soldado al enterrar a su novia en La Ceiba

El estadounidense Austin Daniel cree estar viviendo una pesadilla

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Austin Daniel, vestido con su uniforme militar, llora junto a la tumba de su prometida.
Austin Daniel, vestido con su uniforme militar, llora junto a la tumba de su prometida.

La Ceiba, Honduras.

La enfermera Ely Dioselina Tróchez y el militar estadunidense Austin Daniel, ambos de 24 años, vivieron una historia de amor como de cuento de hadas, la cual sellarían unidos en matrimonio.

Este viernes 30, el estadounidense tenía planeado llegar al país para continuar con los preparativos de la boda programada para los próximos días; sin embargo, la muerte se interpuso en sus vidas.

La bella jovencita, quien recién se había graduado de licenciada en Enfermería, murió en un accidente de tránsito ocurrido la madrugada del sábado 24 de abril. Ely conducía su turismo y tras un despiste impactó contra la base de un puente en el barrio Independencia de La Ceiba.

En el percance también falleció su compañero de trabajo en una clínica privada, Melvin Sosa, y una tercera persona que los acompañaba resultó herida.

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Alberto Tróchez, hermano de Ely, recuerda que la pareja se conoció hace un año y medio a través de las redes sociales, ya que un primo de la enfermera está casado con una tía de Austin. “Desde que se vieron en fotografía fue amor a primera vista”.

Ely soñaba con casarse a la orilla de la playa o en un yate, ya que era muy amante al mar. Ambos tenían planes de procrear cinco hijos y habían decidido quedarse a vivir en Honduras, ya que a Austin le gusta la gastronomía hondureña.

El joven militar llegó este martes a Honduras unas horas después que su prometida fuera sepultada en el cementerio de aldea El Pino, municipio de El Porvenir, Atlántida.

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“Esto no me puede estar pasando, es una pesadilla”, expresó conmovido el norteamericano

Traía consigo los anillos de compromiso y matrimonio. Junto a la familia de la joven visitó la tumba de su amada. Frente a ella permaneció varios minutos meditando y llorando en silencio.

Le parecía una pesadilla de la cual quería despertar. “Siento que es un mal sueño que estoy viviendo. No entiendo por qué me pasa esto cuando ya había encontrado mi complemento”, expresó Austin muy conmovido.

Tras salir del cementerio, el joven llegó a la casa de su eterna enamorada, en la cual vivía junto a sus padres Jesús Tróchez y Élida Vásquez. Entró al cuarto de Ely y observó sus cosas personales. Le salieron lágrimas cuando miró unos obsequios que hacía un tiempo le había traído en una de sus visitas.

“Mi diosa, te amo mi amor. Siempre estarás a mi lado”, dijo Daniel.

El estadounidense permanecerá un mes en casa de la familia de Ely, degustará sopas de gallina criolla y de mariscos, luego partirá a Estados Unidos dejando en esta tierra el “amor de su vida”.

La Prensa