Cientos de familias no quieren dejar los bulevares

Por estar cerca de sus viviendas o miedo de estar con desconocidos en los albergues, muchas personas seguían sin evacuar hasta ayer en la vía entre La Lima y El Progreso.

Las aldeas Campo Barranco y Campo Bejuco han quedado prácticamente desérticas, pues las personas han evacuado, según constataron los bomberos.
Las aldeas Campo Barranco y Campo Bejuco han quedado prácticamente desérticas, pues las personas han evacuado, según constataron los bomberos. / Fotos: Franklyn Mu

EL PROGRESO, YORO.

Cerca de 150 familias damnificadas que pasan los días y las noches a inmediaciones del puente La Democracia confían en Dios mantenerse a salvo y que el huracán Iota no les arrebate lo poco que lograron sacar de sus casas, afectadas por los estragos de la tormenta tropical Eta.

A pesar que las autoridades de Copeco, Sinager y el Cuerpo de Bomberos les han advertido cuán expuestos están, las personas en las medianas y los bulevares entre La Lima, San Manuel y El Progreso están convencidos que allí están más seguros de lo que estarían en un albergue.

Las familias en los bulevares y las medianas han recibido donaciones de pipas de agua y comida. Algunos cargan sus celulares en negocios cercanos.

Un hombre de mediana edad, originario de la colonia Democracia, en San Manuel, comentó que hace unos días fue a un albergue para considerar irse del puente, pero lo asustó ver que hay muchas personas que le dieron una mala impresión.

“Allí hay de todo tipo de gente. No es un lugar seguro para estar con la familia y sobre todo con los niños. Lo ideal sería que nos permitieran estar en un sitio solos o al menos con familias vecinas que ya conocemos”, dijo.

Durante el transcurso del fin de semana y ayer, una considerable cantidad de familias consiguieron salir de la calle para irse con parientes a zonas más seguras, pero para quienes se quedan, las condiciones se vuelven cada vez más desfavorables.

Una joven madre, identificada como Wendy, comentó que otra de las razones que los hace seguir allí es porque están más cerca de sus viviendas afectadas.

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Hasta ayer por la tarde, unas 150 familias seguían en el puente La Democracia y no planeaban salir. Doña Eulalia Pérez (vestido morado) es una de las tantas personas que pernocta en los bulevares de El Progreso, Yoro.

Evacuar de inmediato

A través de un comunicado emitido por Casa Presidencial, el alcalde de El Progreso, Yoro, Alexander Leiva, refirió “que los escenarios son sumamente delicados”.

El jefe edilicio participó en una reunión con las autoridades del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceánicos y Sísmicos (Cenaos), de Copeco, representantes de Protección Civil de Colombia y el Centro de Coordinación de Desastres de Centroamérica y República Dominicana para conocer posibles escenarios que se podrían dar con la llegada del huracán Iota.

En este municipio, las comunidades más vulnerables son la Palermo, La Fraternidad, La Nacional, Brisas del Sur, San Antonio, La Fátima, San Martín, San Miguel y en las zonas bananeras.

Seguiremos con las evacuaciones, porque se esperan lluvias intensas en estos dos días.

Alexander López, alcalde de El Progreso

Según López, en las zonas bananeras “el 90% se ha evacuado y el restante 10% es urgente buscar las partes altas en función de los pronósticos y cantidades de lluvia que se esperan por el Iota”.

El alcalde añadió que “de acuerdo a los escenarios que nos han presentado es bastante fuerte y lo que queremos es garantizar la vida, que es la prioridad número uno y por tal razón estamos pidiendo a estas comunidades que hagan las evacuaciones”.

Ante esta situación y el reciente paso de la tormenta tropical Eta, el Centro de Operaciones de Emergencia de El Progreso ha habilitado hasta el momento 72 albergues, tanto en el área urbana como rural, así como la activación de una estructura de respuesta integral que continúa trabajando en jornada permanente ante la amenaza del nuevo fenómeno climático, explicaron funcionarios de la alcaldía.

En dichos albergues hay, hasta el momento, alrededor de 6,926 personas equivalente a 2,044 familias, de las cuales 4,039 son adultos y 2,857 niños.

“Sin el afán de alarmar, pero es importante actuar a tiempo y salvar vidas. La ciudadanía que aún se encuentra en las zonas de riesgo de inundaciones deben evacuar lo antes posible ya que los pronósticos no son nada favorables para el país y en particular para El Progreso”, dijo Leonel Ayala, secretario de Gobernación, Justicia y Descentralización, durante una reunión que sostuvo con los alcaldes del departamento de Yoro,

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En otras zonas

Personal de El Cajón y Cuerpo de Bomberos iniciaron desde el fin de semana monitoreos de 24 horas en los ríos Ulúa, Humuya y Blanco para supervisar las descargas que hace la represa.

A raíz de las descargas en la hidroeléctrica, en el río Humaya, el nivel del caudal de agua aumentó 65 centímetros lineales. Sin embargo, esto no representa peligro para los pobladores, explicaron los técnicos.

En esas mismas acciones de prevención, cuadrillas del Cuerpo de Bomberos recorrieron el Campo Barranco (Santa Cruz de Yojoa) y Campo Bejuco (Potrerillos) para recomendar a las familias que evacuaran cuánto antes.

Las familias no tienen que esperar mucho si ven que el agua va aumentando en sus zonas.

Segismundo Zelaya, capitán Cuerpo de Bomberos

Durante el recorrido y bajo la coordinación del Comité de Emergencia Municipal (Codem), los bomberos evacuaron entre el 14 y 16 de noviembre a 43 familias (un total de 217 personas) de Campo Bejuco, Campo Barranco, Campo Olivo y Campo Llano.

En Campo Bejuco, doña Vicenta Corea (de 75 años) se acercó a conversar con el equipo periodístico de Diario LA PRENSA para contar los días agónicos que han sido para ellos a raíz de perderlo todo con las inundaciones provocadas por Eta. “No queremos irnos de aquí, porque es feo estar moviéndose de un lugar a otro. Confiamos en Dios que saldremos adelante, pero necesitamos ayuda y que se acuerden de nosotros”, dijo.

Otra mujer en la misma zona dijo que si soportaron el huracán Mitch y la tormenta tropical Eta, también podrán con Iota.

Las personas que aún seguían en la zona estaban cerca de un inmenso charco de agua estancada que ha quedado a causa de las inundaciones de días pasados y que se ha vuelto otro peligro para los pobladores.

“Esta agua es muy peligrosa y luego por eso salen más enfermedades”, dijo un vecino.

La Prensa