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Juicio Tony Hernández: defensa señala cinco errores que cometió agente de la DEA

El abogado Melvin Bonilla opina que en el interrogatorio Tony Hernández fue víctima de acoso y prejuzgamiento.

Melvin Bonilla, abogado de Juan Antonio Hernández en Honduras.
Melvin Bonilla, abogado de Juan Antonio Hernández en Honduras.

Tegucigalpa, Honduras.

Melvin Bonilla, abogado defensor de Juan Antonio "Tony" Hernández en Honduras, señaló que durante el interrogatorio del exdiputado hondureño se cometieron cinco errores graves por parte del agente de la DEA.

La familia de Tony Hernández envió un comunicado a los medios de comunicación en Honduras sobre la opinión del abogado Bonilla, en los que se detallan cinco errores y diez puntos del interrogatorio en los que el exdiputado hondureño fue "víctima de acoso y prejuzgamiento".

Sandalio González, agente de la DEA, declaró este jueves en el sexto día del juicio contra Tony Hernández, quien es acusado por la Fiscalía de Nueva Yok de traficar toneladas de cocaína a Estados Unidos.

El exdiputado hondureño y hermano del presidente Juan Orlando Hernández fue capturado el 23 de noviembre de 2018 en el aeropuerto de Miami y de acuerdo con el comunicado enviado este jueves "el agente aceptó la anuencia de Tony Hernández de colaborar ese mismo día en la investigación".

Tony Hernández fue interrogado por el agente de la DEA en el aeropuerto de Miami el 23 de noviembre de 2018.

Los errores cometidos, según defensa de Tony Hernández

De acuerdo al abogado Melvin Bonilla, en el interrogatorio se cometieron errores procesales "garrafales".

El primero es que "esta declaración ni siquiera debió existir, en virtud de que todos en el salón estaban conscientes que no estaba presente un abogado defensor".

En el caso de Tony Hernández, su abogado defensor (en ese entonces) Manuel Retureta debió estar presente porque el detenido ya era parte de un proceso indagatorio previo que inició en octubre de 2016 cuando viajó a Estados Unidos para ponerse a la orden de las autoridades (DEA y fiscalía), explica Bonilla.

"Usted quiere proceder y dar una declaración y hablar con nosotros. No tiene representación legal hoy ... ahora. Vas a hablar con un abogado en el futuro, pero quieres empezar este proceso ahora", dijo el agente al inicio del interrogatorio, el cual fue presentado en video en el quinto día del juicio contra Tony Hernández.

El profesional del Derecho indicó que el segundo error es que el agente confirma que en efecto intentaron ubicar al abogado Retureta pero una vez ejecutada la captura. Pese a la indisponibilidad del defensor, el agente decide que la declaración continúe y sugiere al detenido que firme su anuencia.

En el interrogatorio el agente de la DEA le mostró a Tony Hernández un paquete de supuesta droga con sus iniciales.


"Llamamos varias veces al señor Retureta pero no contestó. Pero todavía quieres seguir adelante", le dijo al acusado.

El tercer error es que Estados Unidos sabía de antemano el día de arribo (16 de noviembre) de Tony Hernández y su día de salida del país (23 de noviembre), siendo este un tiempo suficiente para informar a su defensa que el encausado iba a ser detenido, expresó Bonilla.

El cuarto error que señala la defensa de Juan Antonio Hernández es que el acusado sí acepta tener un abogado para su caso, independiente a que haya tenido o no contacto con él en los últimos 18 o 24 meses.

"Lo que hablaba con el abogado Retureta era que yo estaba dispuesto a venirme para acá por si ustedes querían seguir teniendo algunas aclaraciones o que yo siguiera respondiendo algunas interrogantes de ustedes", confirma Juan Antonio Hernández.

Al consultarle hace cuanto no ve a su abogado, Tony Hernández responde: "Creo que ... hace un año… Él es el que estaba llevando el tema primero... pero he perdido el contacto con él. Esperemos que se... que se agregue él al proceso".

El quinto error, y a criterio del analista el más grave de todos, es que Tony Hernández "es víctima de acoso y prejuzgamiento por parte del agente interrogador en al menos 12 oportunidades que constan en grabación y en los escritos certificados".

Melvin Bonilla concluye en que el agente hace preguntas inducidas para obtener la respuesta que él quiere obtener y emite aseveraciones que dan por culpable a Tony Hernández sin ni siquiera haber iniciado un juicio.

Tony Hernández tenía varias fotografías de armas en su teléfono celular.

"Acoso y prejuzgamiento"

Estas son las veces que, según Melvin Bonilla, el agente de la DEA incurrió en acoso y prejuzgamiento en la entrevista a Tony Hernández en Miami.

VIDEO: Interrogatorio de Tony Hernández en Miami

1. "Las acusaciones contra ti son serias, y en los Estados Unidos, cargos contra una persona es algo serio. Hay bastantes testigos. Hay bastante información".
Juan Antonio Hernández no recibe información en ese momento ni a lo largo de la declaración sobre qué testigos y qué información hay en su contra, por lo que la afirmación se convierte en amenaza.

2. "Son cargos de un tiempo de estar involucrado en el narcotráfico por varios años. Varios años. ¿Cuándo empezó usted en esto? "
La pregunta lleva implícita una afirmación. "¿Cuándo empezó usted en esto?" constituye prejuzgamiento ya que aún no ha sido probado que el encausado participó en actividades ilícitas.

3. "Ahora tienes que entender que los cargos no quieren decir que usted físicamente trajo drogas directamente aquí, a los Estados Unidos. Usted formó parte de una conspiración de la droga que venía desde Colombia y Venezuela hasta los Estados Unidos, pasando por Honduras y Guatemala y ... ¿me entiendes?"
El agente afirma (no pregunta) si Juan Antonio Hernández fue parte de una conspiración. El agente da por hecho que la verdad que prevalece es la de él y no la del encausado que ha manifestado su interés de cooperar.

4. "Realmente no me interesa de cosas que han salido en la prensa. Tienes una oportunidad aquí muy, muy importante. Imagínese que nosotros sabemos todo y si usted empieza aquí, ahora, en este momento, diciéndome cosas, pensando que minimizando ... o no diciendo las cosas y esto es todo ... un malentendido y vas a salir libre hoy,... no es así, señor. Ya se sabe de todo; ya se sabe de todo".
El agente acosa al detenido para escuchar lo que quiere escuchar. Afirma que "nosotros sabemos todo" y reitera que "ya se sabe de todo", sin embargo, es el detenido quien opta por sugerirle que pregunte específicamente entonces para él responder si lo que sabe o lo que se ha dicho es verdadero o es falso.

5. "Mira, podemos parar este proceso en cualquier momento… Si usted lo que realmente quiere hacer es cooperar y ayudar tu situación ... sentarme aquí y escuchar cosas que no son verdad ... Tú dices que no participaste en el narcotráfico o no me contestas la pregunta. Lo que dices es: "Bueno, me invitaron, me invitaron". Señor, esto no llega aquí por alguien invitarte a participar en una vuelta. Usted ha estado metido en vueltas de narcotráfico por años, y esto no es algo que gente ha inventado porque están descontentos con tu papá, que diga, con tu hermano. Piénselo bien".
El agente prejuzga al detenido, lo califica de mentiroso al decir que está escuchando cosas que no son verdad y emite su sentencia al afirmar: "usted ha estado metido en vueltas del narcotráfico por años".
Según los analistas, Juan Antonio Hernández sigue siendo inocente hasta que no ser vencido en un juicio, por lo que el agente comete el grave error de emitir su propia sentencia a priori.

6. "Te quiero hacer una pregunta muy específica. ¿Desde cuándo has participado en narcotráfico? Y no me digas que te han invitado. Piénsalo bien. ¿Desde cuándo has participado en eso?"
Una vez más, el agente vuelve a incurrir en acoso de un detenido y sin presencia de un abogado defensor. El agente emite su propia sentencia con preguntas dirigidas para inducir una respuesta. La pregunta "¿Desde cuándo has participado en narcotráfico?" es totalmente inducida y en cualquier tribunal sería objetada.

7. "¿Pero sí estás diciendo que tenías que ir a consultar con el ministerio para ayudar a los narcotraficantes?"
El agente que interroga manipula la pregunta. El detenido Juan Antonio Hernández nunca dijo en esa declaración que hacía consultas con ministerios para ayudar a narcotraficantes. Más bien, el detenido es reiterativo en afirmar que esos hechos datan de los años 2007 y 2008, cuando el presidente era Manuel Zelaya Rosales y por tanto él ni siquiera tenía conocidos en ese gobierno ni sabía quiénes eran los ministros de seguridad y defensa.

8. "Yo no te pregunté "directamente" (si ha participado). Yo te pregunté si tú has participado en vueltas de narcotráfico. No estamos ... Yo no quiero estar aquí para jugar con palabras."
El agente una vez más falta a la verdad. La pregunta que hizo no fue si ha participado en vueltas del narcotráfico. La pregunta que hizo textual fue ¿desde cuando has participado en narcotráfico? La pregunta inicial prejuzgó y buscó incidir una respuesta.
Ante el juego de palabras del agente, Juan Antonio Hernández respondió: "Pero es que yo no sé cómo responderle si le digo que no, porque usted me dice que está seguro que sí. Y yo ... y yo quisiera saber ... qué hice, (en) qué participé, cuándo le dije a Daniel: "Vamos a traer tal cosa" o "Ustedes háganlo por aquí. O hagan lo otro por allá".

9. "Entonces, tú no vas a estar convencido hasta que se te muestren las pruebas de lo que me quieres decir."
El agente reconoce que el detenido expone lo que considera su verdad y que explícitamente ha pedido que si hay pruebas contra él, que se las muestren para hablar sobre las mismas. A este punto de la declaración, el agente sigue sin mostrar una prueba, a excepción de un paquete con las iniciales TH, a lo cual, Juan Antonio Hernández responde que sería poco inteligente creer que alguien puede poner su nombre en algo ilícito.

10. "Porque, por ahora, no ... yo no he visto realmente que ... que estás intentando colaborar en el sentido de decir: "Sí, yo he participado en narcotráfico. Yo he trabajado con estas personas y éstas son personas que son narcotraficantes fuertes. Que yo estoy dispuesto a colaborar, colaborarles a ustedes contra ellos". Eso es un ejemplo solamente."
El propio agente reconoce que la colaboración que él esperaba es que Juan Antonio Hernández se declarara culpable y que así evitara ir a juicio para enfrentarse a las pruebas. El agente afirma, a manera de ejemplo, que él esperaba escuchar: "Sí, yo he participado en narcotráfico. Yo he trabajado con estas personas".
Ante ese ejemplo, Juan Antonio Hernández le responde: "Bueno, pero volviendo al ejemplo ése ... ¿Cómo yo le voy a decir que sí a eso, si no es cierto?"

11. "Siendo yo, yo tendría miedo de estar con una persona como usted ... Sí, ... es un peligro".
El agente que interroga vuelve a emitir juicios de valor en torno a su detenido, convirtiéndose esta aseveración en un acoso.

12. "No, yo no dije que me dieras nombres. Lo que yo quería era que usted hablara de lo que has hecho, y realmente no estás haciendo eso con con toda honestidad. Está bien. Me parece que usted va a querer ver las pruebas o que un abogado, cualquiera que sea, te explique bien lo que estás enfrentando".
El agente afirma en la parte final de la declaración que él no ha pedido nombres, sin embargo miente porque sus preguntas textuales minutos antes fueron: ¿Cuáles son los, eh, los narcotraficantes que usted conoce, además de don Emilio y el Rojo? Y otra pregunta fue ¿Quiénes son los otros narcotraficantes que usted conoce?