JOH asegura que Mel y Maduro quieren desestabilizar a Honduras

El presidente Hernández dice que es víctima de ataques de políticos con intereses oscuros. Por su lucha contra el crimen, señala que es objeto de atentados.

El presidente Juan Orlando Hernández en la sede de la ONU en Nueva York.
El presidente Juan Orlando Hernández en la sede de la ONU en Nueva York.

Nueva York, Estados Unidos

El presidente Juan Orlando Hernández denunció ayer en su disertación en la 74 asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que por su lucha contra el narcotráfico ha sido objeto de atentados contra su vida, y víctima de una campaña de desprestigio que tiene nombre: “Mel Zelaya”.

“Nosotros somos víctimas de estos ataques de políticos con intereses oscuros, que quieren desestabilizar al país y que provienen de Venezuela liderados por Nicolás Maduro con su socio hondureño Mel Zelaya”, enfatizó el gobernante ante la audiencia de varios países del mundo.

3,000
pequeñas empresas fueron inscritas bajo el programa Mi Empresa en Línea, reveló el presidente Hernández.

“Por mi lucha contra el crimen organizado, soy sujeto de atentados y ahora de una campaña sucia de desprestigio, liderada por narcotraficantes, mareros, policías corruptos y depurados, asesinos confesos, y empresarios coludidos que financian a estos criminales”, añadió Hernández.

Luciendo un traje azul marino, el presidente hondureño expresó a la asamblea que algunos estudiosos y países amigos llaman la guerra de la cuarta generación a los que provocan desestabilización, caos, y actividades de intimidación, atacando la economía y las instituciones que es precisamente lo que ha ocurrido en Honduras.

Realmente es una estructura internacional de carácter político que no repara en relacionarse con el mundo criminal y promueve el odio, infundiendo miedo hasta en los comunicadores sociales, llevándolos a la autocensura, subrayó el mandatario ante el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y otras autoridades de ese foro mundial.

tres.488(800x600)

Maras

Hernández dijo que las pandillas han sido el brazo armado de los narcotraficantes y hoy extorsionan, cometen terribles asesinatos, masacres y logran infiltrarse en manifestaciones populares.

Añadió que esos personajes vuelven esas manifestaciones, violentas, saqueando, quemando, agrediendo a la sociedad, a los medios de comunicación y a fuerzas del orden público “y son aliados y amigos de algunos políticos”.

4
millones de hondureños se han beneficiado con programas de vivienda y seguridad alimentaria.

Según los análisis de inteligencia militar, expresó Hernández, este enemigo tiene como meta suplantar el Estado de Derecho y su legado ha dejado luto y dolor con la pérdida de más de 67 mil personas en la última década, más que los caídos en la guerra de Vietnam.
Hernández resaltó que las manifestaciones de violencia de estos grupos ilegales, como la mara Salvatrucha y la pandilla 18, afectan la economía, la seguridad y la soberanía nacional y por esa razón se deben considerar a esos grupos transnacionales como entes no estatales violadores de derechos fundamentales.

Ante esa realidad, Hernández se preguntó por qué hoy en día todavía no “podemos encontrar ese respaldo jurídico internacional, que responsabilice a las maras, crimen organizado y narcotraficantes como violadores de derechos humanos”.

Tráfico de personas

El presidente Hernández mencionó en su discurso que organizaciones criminales, traficantes de humanos, oenegés y políticos sin escrúpulos buscaron desestabilizar el Gobierno, para lo cual organizaron caravanas de migrantes, en las cuales miles de niños, padres, madres, incluso embarazadas, arriesgaron su vida en un sendero de crueldad, explotación y falsas promesas. “¿No es esto un delito?”, se preguntó Hernández, al tiempo que comentó: “Claro que lo es, porque está en riesgo la libertad y la vida del ser humano”.

La Prensa