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Jóvenes de todo el país llegan al encuentro vocacional sacerdotal

Los párrocos orientan a los muchachos y los motivan a participar para que desarrollen su vocación dentro de los caminos de Jehová.

En el encuentro participaron 89 jóvenes de diferentes partes del país.
En el encuentro participaron 89 jóvenes de diferentes partes del país. / Foto: Amcar Izaguirre.

San Pedro Sula, Honduras.

Durante dos días, jóvenes procedentes de las diferentes diócesis de Honduras, participaron en el encuentro vocacional realizado en San Pedro Sula.

Un total de 89 muchachos de entre 14 y 22 años asistieron a la actividad buscando descubrir el llamado del Señor a una vida de especial consagración como el sacerdocio.

El padre Henry Asterio Rodríguez, asesor de la pastoral vocacional, explicó que el encuentro es la puerta de entrada a los tres procesos vocacionales que tiene actualmente la diócesis: seminaristas en familia, seminaristas en año de discernimiento y seminaristas menores.

El sacerdote refirió que la convocatoria para el encuentro anual se lleva a cabo en diciembre, para que los interesados tengan tiempo de prepararse y pensar detenidamente si en realidad quieren ser parte del mismo, el cual tiene lugar en la sede del Seminario Menor Santiago Apóstol de la diócesis de San Pedro Sula.

A este evento acuden jóvenes y adolescentes con un sentido de pertenencia a la iglesia, con un fuerte deseo de servir con generosidad en la obra de Dios. Estos jóvenes son remitidos por sus párrocos y agentes de pastoral que les conocen.

El religioso manifestó que notan emoción e interés en cada uno de los participantes; sin embargo, es por medio de charlas y acompañamiento psicológico que realmente determinan si los chicos tienen vocación para llevar una vida totalmente apegada a los designios de Jehová.

“El objetivo del encuentro es ese, que los muchachos descubran si de verdad están teniendo y sintiendo el llamado de Dios. Ya después, si ellos así lo creen y si nosotros igual, vemos que poseen la vocación, continúan con la formación completa hasta ingresar al Seminario Mayor”, señaló Rodríguez.

Testimonio

Crishtian Hernández (de 17 años), procedente de la parroquia Medalla Milagrosa de la López, expresó que cuando tenía apenas nueve años sintió el llamado de Dios en el momento que miró por vez primera a un sacerdote, desde ese instante sintió la inquietud de convertirse en uno. “Yo vivía en un pueblo de Santa Bárbara donde no habían sacerdotes, solo delegados. Tiempo después mis padres me llevan a una misa y me llamó mucho la atención”, comentó.

Lleva un año recibiendo diferentes seminarios y asistiendo a retiros para describir si nació para ser sacerdote, pues dice que aunque en su interior siente que así es, quiere a través de las enseñanzas, pulir su vocación.