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Caravana se divide en Ciudad de México; unos se aventuran en el metro

Unos 2,000 migrantes partieron a Querétaro, desoyendo acuerdo de emprender de nuevo el viaje a Estados Unidos juntos este día

A los migrantes que ayer intentaron avanzar varios kilómetros a bordo del metro de la capital mexicana les avisaron de que para recibir asilo en EUA tienen que acceder de forma regular a ese país. De no hacerlo, pueden pasar meses detenidos en estaciones migratorias y pueden sufrir separación familiar. Los que se quedaron ayer apreciaron una presentación de lucha libre.
A los migrantes que ayer intentaron avanzar varios kilómetros a bordo del metro de la capital mexicana les avisaron de que para recibir asilo en EUA tienen que acceder de forma regular a ese país. De no hacerlo, pueden pasar meses detenidos en estaciones migratorias y pueden sufrir separación familiar. Los que se quedaron ayer apreciaron una presentación de lucha libre.

Ciudad de México.

Tras fracasar en su intento de que la ONU les facilitara transporte gratuito, los miles de migrantes de la caravana de centroamericanos acampados en Ciudad de México acordaron ayer prepararse para dejar este sábado la capital y retomar su marcha a pie hacia Estados Unidos.

En una asamblea celebrada de madrugada en el complejo deportivo en el que están concentrados desde el pasado domingo, los migrantes habían acordado irse ayer, ya fuera a pie o en autobuses, pero posteriormente optaron por quedarse un día más.

Grupos de migrantes, en su mayoría jóvenes, no acataron esta decisión y partieron de madrugada hacia Querétaro, al norte de la capital, aunque la mayoría de las cerca de cinco mil personas de la caravana permanecieron en el campamento cumpliendo las indicaciones de Pueblo Sin Fronteras, la organización que los acompaña.

LEA: Caravana de migrantes: Cientos salen en metro de la Ciudad de México pero otros deciden quedarse

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Los migrantes recibieron asesoramiento de organizaciones de abogados tras la proclamación del presidente estadounidense, Donald Trump, que restringe el acceso a las peticiones de asilo.

“Se fueron más de dos mil y que Dios les acompañe. Aquí no se detiene a nadie”, informó ante la prensa una portavoz de Pueblo Sin Fronteras, quien explicó que el resto de migrantes dejará la capital este sábado, tras alcanzar un acuerdo para tomar el Metro de forma gratuita hasta una terminal en el extremo norte de la ciudad.

En una rueda de prensa en las gradas del estadio, varios representantes de la caravana vertieron duras críticas contra la Oficina en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ONU-DH), organismo al que solicitaron el jueves autobuses para llegar de forma segura a la frontera con Estados Unidos.

Además
La tercera caravana originada en El Salvador dejó el sureño estado de Chiapas para adentrarse en Oaxaca.

“Queremos decirle a la ONU que ya no los queremos ver. Solo sirven para dar la cara y para decir que van a ayudar; pero es mentira. Ellos no han ayudado en nada”, dijo un joven migrante por medio de un altavoz, tras reprochar que el organismo les negara los autobuses.

Se preguntó “cómo es posible que 192 países que conforman la ONU no puedan ayudar a una caravana con buses, y un pueblo sí nos ayuda con alimentación”, en referencia a la ayuda humanitaria que se les ha brindado en la capital.

Además, uno de los representantes llegó a advertir de que hacen “responsable a la ONU de si hay muertes” entre los migrantes que prosigan su marcha hacia Estados Unidos, dado que al no disponer de transporte seguro pueden ser víctimas del crimen organizado.

En un comunicado, la ONU-DH y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) respondieron que están “imposibilitados” de brindar autobuses porque “cualquier ayuda para el transporte de personas migrantes hacia un tercer país requiere del acuerdo previo o petición de los Estados involucrados”.

Un migrante hondureño de la caravana dijo que la ONU tiene “mucho poder y mucha fuerza” y reprochó que “ellos sabrán sus razones” por las que no les facilitaron el transporte.

Sostuvo que los autobuses eran necesarios para el traslado de mujeres embarazadas, niños y gente mayor hacia Tijuana, ciudad fronteriza con Estados Unidos que se encuentra a 2,800 kilómetros de la capital. EFE