“Los políticos llevan el diálogo a una fase crítica”, dicen obispos

Piden a los políticos dejar a un lado las viejas prácticas de las “negociaciones interpartidarias”

Monseñor Ángel Garachana Pérez preside la Conferencia Episcopal de Honduras.
Monseñor Ángel Garachana Pérez preside la Conferencia Episcopal de Honduras.

Tegucigalpa, Honduras

La Conferencia Episcopal de Honduras señaló ayer que la clase política del país ha conducido el diálogo que se busca para resolver la crisis derivada de las elecciones generales de noviembre de 2017 “a una fase crítica”.

En un comunicado, los obispos de la Conferencia Episcopal lamentaron los “problemas” que han surgido en los últimos días en las mesas del diálogo, que cuenta con el apoyo de las Naciones Unidas, iniciado a finales de agosto después de un “prediálogo” que comenzó en marzo.

Los problemas creados “solo pueden superarse si la clase política abandona las viejas prácticas de negociaciones interpartidarias que, lejos de ser ejercicio democrático en favor de Honduras, han conducido el diálogo a una fase crítica”, subraya la declaración.

Añade que “el cálculo político y las posturas personales de los líderes jugando al pactismo está boicoteando cualquier intento de impulsar reformas profundas y permanentes en el Estado de Honduras como fruto de un diálogo más amplio, maduro, inteligente, transparente e inclusivo”.

Los obispos también les recordaron a los políticos una reflexión del papa Francisco en el sentido de que “el conflicto no puede ser ignorado o disimulado. Ha de ser asumido”.

“Pero si quedamos atrapados en él perdemos perspectivas, los horizontes se limitan y la realidad misma queda fragmentada. Cuando nos detenemos en la coyuntura conflictiva perdemos el sentido de la unidad profunda de la realidad”, agrega la reflexión del Papa.

El diálogo se ha venido dando con marcadas diferencias entre sus participantes en temas sobre reformas electorales, derechos humanos, la reelección presidencial y la presunta participación de pandillas en las elecciones.

La Conferencia Episcopal reconoció “algunos avances en materia de justicia, lucha contra la corrupción y la impunidad que se han logrado en los últimos meses”, y señaló que “las acusaciones a figuras en el ámbito de la política y la economía que antes eran intocables ayudan a recuperar la confianza en las instituciones”. EFE

La Prensa