Más noticias

Violencia desplazó a 89 maestros y estudiantes en 2017

La información fue brindada por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras.

El Comisionado de los Derechos Humanos de Honduras, Roberto Herrera. EFE/archivo
El Comisionado de los Derechos Humanos de Honduras, Roberto Herrera. EFE/archivo

Tegucigalpa, Honduras.

Un total de 89 maestros y estudiantes hondureños se vieron obligados a abandonar sus casas en 2017 por la violencia criminal, informó este sábado el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras (Conadeh).

El organismo hondureño indicó este sábado en un comunicado que el año pasado 54 maestros y 35 estudiantes abandonaron su hogar por "la violencia" que afecta al país centroamericano, donde a diario se registra un promedio de diez homicidios.

Agregó que en 2017 recibió quejas de estudiantes de al menos 38 centros educativos de los departamentos de Cortés, Yoro y Atlántida (norte), Francisco Morazán (centro), Olancho (oriente) y Colón (Caribe).

"Los grupos criminales han logrado infiltrarse en el interior de las escuelas, influyendo en las decisiones de maestros y directores", señaló el Comisionado de Derechos Humanos.

Enfatizó que miembros de grupos criminales realizan "labores de reclutamiento, vigilancia e inteligencia, promueven la venta de drogas a personas menores de edad y extorsionan a maestros y estudiantes".

El Comisionado de los Derechos Humanos, Roberto Herrera, destacó la necesidad de recuperar las zonas ocupadas por bandas criminales y pandillas sin que se afecte a la población.

"Este es un tema que hemos venido pregonando que es necesario atacarlo por la vía de la prevención y, sobretodo, asegurar las condiciones necesarias para haya mejores condiciones de vida y desarrollo dentro de esas comunidades que han sido penetradas por las maras y el crimen organizado", subrayó.

El defensor del pueblo considera que la recuperación de los barrios y colonias debe hacerse, pero se deben "tomar en cuenta algunos aspectos indispensables como el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en especial que no haya terceros afectados".

Además, señaló, es necesario hacer "uso riguroso pero moderado de la fuerza, de tal manera, que se permita controlar los sectores que están en la delincuencia sin perjudicar a la población general".

Según el organismo hondureño, los maestros denunciaron ser objeto de amenazas de muerte u otras "modalidades violatorias" debido a que los centros escolares se encuentran en áreas controladas por bandas criminales.

Las maestras, en algunos casos, ha sido víctimas de "abuso sexual, asaltos personales o daños perpetrados contra la propiedad de los centros educativos", añadió.

Honduras registró entre 2010 y 2016 alrededor de 1.200 estudiantes asesinados de manera violenta, de ellos el 52 por ciento eran estudiantes de secundaria y el 13,5 por ciento universitarios, según cifras del Conadeh.