Niños esperan apoyo para la construcción de aulas

San Pedro Sula, Honduras Las condiciones como reciben clases los niños de la escuela Grace Honduras de El Ocotillo, exactamente frente a la entrada del basurero municipal, ha tenid

La maestra Norma Amaya mientras da la clase a los niños de primer grado debajo del árbol. Fotos: Amílcar Izaguirre.
La maestra Norma Amaya mientras da la clase a los niños de primer grado debajo del árbol. Fotos: Amílcar Izaguirre.

San Pedro Sula, Honduras

Las condiciones como reciben clases los niños de la escuela Grace Honduras de El Ocotillo, exactamente frente a la entrada del basurero municipal, ha tenido eco en diferentes pobladores de la ciudad, quienes desean apoyar de alguna manera a los niños.

Empresarios y ciudadanos de buen corazón manifestaron que apoyarán a los menores para que reciban sus clases en un lugar adecuado.

Personas de buen corazón que desean apoyar a los niños se comunicaron con periodistas de LA PRENSA para conocer más detalles de la situación de los 90 menores que van a la escuela con ropa de color vieja, muchas veces descalzos y con un solo cuaderno y que todos los días deben cargar su pupitre para recibir sus clases debajo de un árbol.

Un grupo de amigos, que quisieron mantener el anonimato, manifestaron que se organizarán para llevar ayuda al centro y los niños del lugar.

“Ellos están necesitados de una aula, entonces con unos amigos queremos juntarnos y poder, si Dios quiere, llevarles el proyecto a ellos”, manifestó uno de los jóvenes.

Expresaron que quieren aportar para mejorar el país y la educación de los menores.

Empresarios de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) también dieron a conocer su deseo de apoyar a los escolares.

Problema
La falta de un espacio físico donde la maestra pueda enseñarles sobre las diferentes materias es la principal necesidad del centro, pero también los niños no tienen útiles y material didáctico, ni uniformes ni zapatos para asistir a clases.

Los padres de familia de los alumnos que reciben clases debajo del árbol indicaron que esperan que las autoridades o personas de buen corazón los ayuden, pues “es triste ver cómo estos niños reciben clases así”, dijo una de las madres.

El centro cuenta con dos aulas pequeñas, donadas por la Municipalidad, allí están los niños de prebásica y segundo grado; además, dentro de una de las aulas está la cocina donde les preparan los alimentos a los estudiantes, por lo que hay hacinamiento en una de esas aulas.

Los niños de primer grado dijeron a periodistas de LA PRENSA que su sueño es tener su propia aula donde puedan hacer sus tareas y aprender.

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Los menores van sin uniforme al centro y hay niños.
La Prensa