"Padre" del muñeco: "Pagué ultrasonidos y citas, pero nunca me dejó ir con ella"

El soldado Melvin Mendoza no entiende por qué su mujer lo engañó y enterró a un muñeco.

El muñeco descubierto por Melvin Mendoza al desenterrar el ataúd de su supuesto hijo.
El muñeco descubierto por Melvin Mendoza al desenterrar el ataúd de su supuesto hijo.

El Paraíso, Honduras.

"Me siento engañado, jugaron con mis sentimientos y los de toda mi familia", dijo consternado el soldado Melvin Mendoza quien fue engañado por su mujer al fingir un embarazo, la muerte del niño y enterró a un muñeco el pasado lunes en la aldea El Coyolar del valle de Jamastrán en Danlí, zona oriental de Honduras.

El soldado no comprende por qué su mujer, Rosa María Castellanos, lo engañó de esa manera si él se hizo cargo del supuesto embarazo y su familia siempre la trató bien.

Hace nueve meses, Castellanos le comunicó Mendoza que estaba embarazada de gemelos generando gran alegría en la familia de él, pero la situación no fue muy bien vista por la familia de ella según el soldado.

Mendoza y Castellanos vivían juntos desde hace dos años y cuando supuestamente salió embarazada, se movieron a la casa de los padres de él.

"Nosotros no lo esperábamos; nosotros la tuvimos en la casa durante todo el embarazo, iba a tener los bebés; yo estaba ilusionada, vine a comprarles ropa y luego hizo eso; después de que ella dio a luz no quiso que nadie de mi familia la viera", relató en una entrevista la madre de Mendoza.

Obtenía dinero con engaños

De acuerdo al relato de Mendoza, la mujer acudía regularmente al médico durante el supuesto embarazo, pero nunca dejó que él la acompañara por lo que solo le pedía dinero y ella se iba sola.

"Nunca le vi un ultrasonido en papel solo por foto en celular y nunca me dejó ir al hospital con ella, entonces yo le daba el dinero, y yo confiado porque como ella era mi mujer", dijo Mendoza.

A pesar de esto nadie sospechó nada porque incluso la madre del soldado jugaba con la barriga de la mujer y hasta fueron a comprarle ropa y otros artículos mientras esperaban el ansiado nacimiento de los niños, momento que nunca llegaría y más bien marcaría el inicio de los problemas para la pareja.

El viernes 17 de julio la mujer se fue para Tegucigalpa para dar a luz y supuestamente fue internada en el hospital San Felipe. Al día siguiente, el 18 de julio, parió, pero uno de los supuestos gemelos murió mientras que el otro fue internado, de acuerdo a lo que ella le dijo en una llamada a Mendoza.

Desde ese día nadie la volvió a ver. La familia de la mujer regresó a El Coyolar con el ataúd de la supuesta niña y realizaron un breve velatorio al que no dejaron entrar a Melvin.

"Cuando llegué al velorio no me dejaron entrar y sus padres me ofendieron. Cuando yo iba a entrar me dijeron: aquí no es bienvenido usted y me regresé. Después me quedé con la duda de que esa situación no era normal", comentó Melvin.

Según la madre, una persona que sí entró a la vela le dijo que los familiares no dejaban ver a la niña y que no la destapaban pero que sí le enseñaron una foto y que en la misma se miraba que la niña era un pichingo.

"Dios me lo dijo"

Después del relato del testigo, la madre de Mendoza no se quedó tranquila.

"Yo le pedí a Dios que me diera una señal y él me reveló que allí no había una niña sino un muñeco, yo sentí que eso era un muñeco", aseguró la señora.

Tras la insistencia de la mujer, el soldado y varios amigos decidieron esperar a que enterraran a la supuesto bebé para luego exhumarlo. Al hacerlo se llevaron tremenda sorpresa cuando descubieron al muñeco de plástico dentro.

Mendoza y su familia desconocen el paradero de la mujer pero el soldado asegura que ha recibido amenazas de parte de ella.

"Si algo me pasa la responsabilizo a ella", manifestó el soldado quien sospecha que Rosa María Castellanos sufría algún problema psicológico.

"Me imagino que ella pensaba psicológicamente que era un embarazo, no sé qué trauma pudo tener", dijo acongojado.

Ahora la familia busca tener acceso al supuesto niño que permanece interno en el hospital capitalino por lo que llegaron a poner una denuncia contra Castellanos.

La Prensa