Tratamiento con fototerapia en el Rivas comenzará en agosto

El estrés y la alimentación inadecuada son factores que llegan a causar vitiligo y soriasis.

Doña Esperanza tiene un 40% del cuerpo cubierto con las manchas que causa el vitiligo.
Doña Esperanza tiene un 40% del cuerpo cubierto con las manchas que causa el vitiligo.

San Pedro Sula, Honduras.

Las personas que padecen de vitiligo y soriasis podrán recibir atención especializada a partir del próximo 7 de agosto en el hospital Mario Rivas.

En esa fecha comenzará a funcionar la cámara de fototerapia para atender a más de 600 pacientes que sufren estas enfermedades.

Esa es la cantidad de personas que están en control en el hospital; sin embargo, quienes las padecen y no han recibido atención pueden acudir al departamento de Dermatología para iniciar su tratamiento.

Cándido Mejía, jefe de ese departamento en el Mario Rivas, dijo que cuatro de cada 100 personas padecen estas enfermedades.

Estas son enfermedades inmunológicas crónicas no contagiosas y pueden ser desencadenadas por factores hereditarios o adquiridos.

En el primer caso es cuando el paciente nace con la predisposición a padecer la afección y el segundo cuando hay factores sociales y ambientales que la detonen.

“El estrés y la inadecuada alimentación hacen que este tipo de padecimientos se reproduzca”, explicó el médico.

La fototerapia es un método a base de luz ultravioleta que actúa como un antiinflamatorio y repigmentador cutáneo, es decir, que detiene el mal haciendo que la piel vuelva a su estado natural.

En una clínica privada cada sesión de dos minutos puede costar entre L700 y L1,000, pero en el Rivas la atención será gratuita.

Semanalmente, los afectados deben recibir de dos a tres sesiones, que inicialmente son de apenas 15 segundos.

Testimonio

Esperanza Cárcamo tiene 63 años de edad y lleva más de una década viviendo con vitiligo.

Nunca imaginó que a sus 50 años una quemadura que sufrió en su mano derecha haría que su cuerpo detonara esta enfermedad.

En un inicio pensó que se trataba de paño blanco, pero al notar que las manchas avanzaban en zonas como el pecho y los pies decidió visitar al doctor, quien la diagnosticó con el mal.

Doña Esperanza no se encuentra en tratamiento debido a que no cuenta con recursos económicos, pero espera comenzarlo cuando realicen la fototerapia.

La Prensa