Más noticias

“Entré a la política para construir, pero en el PAC había una lucha de poder”

Ana Joselina Fortín Con la natación ha ganado más de 500 medallas

Ana Joselina Fortín. Conoció de cerca la política sucia, pero asegura que jamás insultaría a alguien.
Ana Joselina Fortín. Conoció de cerca la política sucia, pero asegura que jamás insultaría a alguien.

Enamorada de la piscina olímpica desde los 10 años y de las glorias que le ha regalado la natación, Ana Joselina Fortín se desempeña como diputada en el Congreso Nacional entre las turbias aguas de la política y los sinsabores de las discrepancias. La campeona hondureña contó qué es de su vida cuando no ocupa una curul en el Legislativo y cómo maneja las críticas.

¿Cómo fue su niñez?

Muy bonita. Mi papá unía a todos y me acompañó a nadar desde los 10 años, un poco tarde porque practiqué ballet.

¿Quién la impulsó a nadar?

Mi papá, que en paz descanse. Empecé a entrenar con un equipo a los 10 años en la Villa Olímpica. Fue amor a primera vista con la piscina. Me encantó.

¿Cómo está conformada su familia?

Somos cinco hermanos: cuatro mujeres y un varón. Yo soy la mayor. Mi padre murió en 1996 y mi mamá está viva. Mi padre era Federico Fortín, trabajó en la Astaldi por muchos años y fue un gran deportista.

¿Le exigían hacer deportes desde pequeña?

Exigencias no, pero mi papá nos hizo ver la importancia de las responsabilidades como representantes de nuestro país una vez que ya fuimos seleccionadas nacionales.

¿Se quejaba de la presión que le imponían?

Nunca, a veces me cansaba de los entrenamientos, pero no del deporte. Mi papá se despertaba a las 3:30 de la mañana y tocaba la puerta para irnos a entrenar.

¿Era muy duro?

Una vez que no quería levantarme con mi hermana (Claudia Fortín) nos dijo: si no quieren ir a nadar me dicen ahorita mismo. Si responden que sí quieren, tienen que entregarse, no quiero nada a medias.

¿Cómo es la natación?

Muy sacrificada. El más duro de todos los deportes, aunque el más completo. Me ayudó a formarme como persona, a ser disciplinada y me ayudó a proponerme metas siempre.

¿Cuál fue su primer competencia?

Fue un campeonato nacional, tenía 11 años. Eran 50 metros y quedé empatada con la campeona de la categoría, yo era novata y eso me motivo aún más. Clasifique para un internacional y gané mi primer medalla de oro.

¿Cuál es su especialidad en la natación?

Nado todos los estilos, pero el número uno es libre, después dorso y mariposa. Por último, pecho, que es el que más se me dificulta.

¿Cuál fue la competencia que más disfrutó?

Los IV Juegos Centroamericanos han sido lo mejor que hemos tenido. Recuerdo que la piscina olímpica se llenó. Fue la primera prueba de los Juegos en 100 libres y cuando salí y vi toda la gente apoyándome, me conmovió. ¿Cuántas medallas ganó en esos juegos?

Cinco de oro. En ese tiempo era muy tímida, me daba pena hasta levantar el puño para decir que había ganado.

¿Qué sensación le dejaron esas competencias?

No tiene precio, ser reconocida por lo que uno hace, es maravilloso. Siempre me encuentro personas en la calle que me recuerdan por la natación.

¿Qué estudió?

Administración de empresas. Me casé pronto y me dediqué a mi familia. Tengo tres hijas y todas han nadado.

¿Se casó joven?

De 24 años. Una experiencia muy bonita, mi familia es lo principal en mi vida.

¿Es sobreprotectora?

(Risas) Creo que hace un par de años lo era porque todo el tiempo pasaba con ellas y con sus amistades.

¿Cuál fue su primera competencia internacional?

Tenía 12 años y fue en República Dominicana. Era campeona nacional y creí que ganaría medalla de oro o plata pero no fue así.

¿Qué experiencia obtuvo?

Conocer otros niveles de competidoras, quedé en el lugar 17 pero eso me enseñó a no confiarme.

¿Salía de noche?

No, mi papá no nos dejaba. Estudié en la Americana y tengo recuerdos gratos como la reconstrucción de un kinder, mis compañeros decidieron ponerle mi nombre. Me da sentimiento recordar eso.

¿A cuántas olimpiadas asistió?

A dos; en 1988 a Seúl y en 1992 a Barcelona.

¿Qué hay detrás de un gran atleta?

Un papá y una mamá. Sin el apoyo de ellos es muy difícil salir adelante, la familia es importante.

¿Qué fue de su hermana Claudia Fortín?

Ella nadó casi el mismo tiempo que yo nadé. Competíamos como rivales aunque compartí cuarto con ella. Ella vive fuera del país y practica crossfit, es campeona en su categoría.

¿Cuántas medallas ha ganado?

Sigo nadando, aunque ahorita estoy en descanso. Tengo más de 500 medallas. No las he contado.

¿Mantiene algún récord todavía?

Uno, un récord nacional en 50 metros libres, un tiempo de 26:64 creo. No lo han roto, tiene más de 25 años.

¿Qué medallas disfrutó más?

Las de los IV Juegos Centroamericanos por ser aquí y el apoyo de todos.

¿A quién admira en natación?

A Michael Phelps, es increíble como atleta y persona. Es el mejor.

¿Cómo incursionó en política?

Criticaba mucho y no hacía nada. Salvador Nasralla me llamó y participé.

¿Desde cuándo lo conoce?

Desde que yo tenía 11 años iba a su programa de deportes.

¿Le gusta ser diputada en el Congreso?

Sí me gusta, presenté varios proyectos y el primero fue aprobado, el de erradicación de violencia en los estadios.

¿Por qué se fue del PAC?

Fui la primera en irme porque soy una persona que no le gusta pelear. Soy tranquila y conciliadora, positiva. Muchas cosas sucedieron y no fui la única en irme, hasta el fundador se fue.

¿Le faltaron al respeto?

No, pero no tomaron en cuenta mis opiniones.

¿Cómo maneja las ofensas en redes sociales?

Me dolían al principio por mi positivismo. Ahora que ha pasado el tiempo la gente entiende por qué me retiré.

¿Conoció la política sucia?

La verdad que sí. Yo entré a política para construir. En la bancada que estaba había mucha lucha de poder.

¿Qué le gustó del Partido Nacional?

Desde que llegué me respetaron por mi trayectoria en la natación. Estuve independiente un tiempo y luego me invitaron a participar.

¿Cómo le va de empresaria?

Muy bien, gracias a Dios, hace mucho tenemos una empresa de construcción y ahora el gimnasio.