Trump decide hoy futuro de 800,000 “dreamers”

Es una de las decisiones “más crueles jamás tomadas por un presidente” en la historia de EUA al abrir la puerta de la deportación a miles de jóvenes, entre ellos 38,000 hondureños

16 años es la edad mínima que deben tener los “dreamers” para beneficiarse del Daca y obtener un permiso de trabajo
16 años es la edad mínima que deben tener los “dreamers” para beneficiarse del Daca y obtener un permiso de trabajo

Nueva York, Estados Unidos

Del sueño a la pesadilla. El programa que ha dado alas a los dreamers en Estados Unidos dejará de existir... pero no de inmediato. El presidente Donald Trump tiene previsto anunciar este martes el fin del plan conocido como Daca, promulgado por Barack Obama y que ha protegido de la deportación a 800,000 jóvenes indocumentados, aunque la suspensión se demorará seis meses para que el Congreso busque una alternativa.

La cadena conservadora Fox anticipó la semana pasada el fin de Daca y el diario Político fue el primero en informar del plazo de seis meses que prevé dar Trump al Congreso para negociar y aprobar una alternativa legislativa para los beneficiarios del programa.

Altos asesores de la Casa Blanca se reunieron ayer para preparar los detalles del anuncio sobre el futuro del Daca, que está previsto para este martes.

Fuentes de la Casa Blanca no han querido confirmar la decisión de Trump ni los detalles y únicamente han reafirmado que el anuncio oficial será este martes.

Ahora la responsabilidad recaerá en el Capitolio para buscar una solución para los miles de jóvenes que quedarán en riesgo de deportación. Las opciones pasan por una iniciativa de ley que codifique su actual estatus legal hasta un proyecto más ambicioso que les abra el camino a la residencia permanente en Estados Unidos.

La lideresa de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, solicitó una reunión pronta al jefe republicano Paul Ryan -a la que también acudiría el Caucus Hispano- para discutir el camino legislativo a seguir para dar alivio a los jóvenes indocumentados.

“Deportar a estos valientes y patriotas hombres y mujeres jóvenes -que son estadounidenses en todas sus formas- sería desastroso para nuestras comunidades, nuestra economía y nuestra nación”, aseveró Pelosi.

Con la expectativa de escuchar la decisión de boca del propio Trump, grupos promigrantes convocaron para este martes a una gran movilización nacional en favor de los dreamers.

El programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (Daca) fue promulgado por una orden ejecutiva del entonces presidente Barack Obama en 2012 y gracias a él unos 800,000 jóvenes indocumentados han podido frenar su expulsión del país, obtener un permiso temporal de trabajo y, en algunos estados, una licencia de conducir.

La eliminación del Daca desembocará en la deportación de 685,000 trabajadores, lo que provocará una pérdida de más de 460,300 millones de dólares para el producto interior bruto (PIB) de EUA en la próxima década, según un estudio del Center for American Progress.

Varios republicanos, entre ellos Ryan, numerosos demócratas, líderes empresariales y activistas han urgido a Trump a mantener el Daca.

“Si pierdo el Daca, entonces tendré un título de Yale en una mano y nada en la otra porque no se me permitirá trabajar”, dijo José Rodríguez, uno de los beneficiarios del programa.

“Perderé mi trabajo, no podré ir a la universidad. Perderé todo para lo que mis padres trabajaron duro. Y si me deportan me separarán de toda la gente que amo. Tendré que regresar a un país del que me fui cuando tenía un año. Un país que no conozco”, escribió en Twitter el soñador José Escalante.

El senador demócrata y exaspirante presidencial Bernie Sanders subrayó que, si finalmente Trump acaba con el Daca, será una de las decisiones “más crueles jamás tomadas por un presidente” en la historia moderna de EUA.

Sin demora. En el extremo opuesto, el legislador republicano Steve King, conocido por su oposición frontal a la inmigración ilegal, urgió al mandatario a terminar con el Daca de manera inmediata, sin demora de seis meses.

Y es que poner fin a este programa fue una de las promesas de campaña de Trump y sus seguidores más radicales apoyan el fin del mismo, al igual que miembros destacados de su gabinete, como el fiscal general Jeff Sessions.

Trump puede acabar con el Daca mediante una orden ejecutiva, el mismo mecanismo que Obama usó para promulgar el plan, pues el Congreso es el único que tiene capacidad para aprobar leyes y cambiar el sistema migratorio.

El mandatario ha recibido una gran presión para eliminar el programa por parte de fiscales generales de diez estados conservadores, encabezados por Texas y que amenazaron con interponer antes de este martes, 5 de septiembre, una demanda contra el Gobierno si no deroga el plan.

El fiscal general de Tennessee, el republicano Herbert Slatery, formaba parte del grupo que había amenazado a Trump, pero la semana pasada anunció que se retiraba debido a que considera que hay “un elemento humano” en el Daca que debería tenerse en cuenta.

La Prensa