Penalistas no ven viable que Cachiro pague por 78 crímenes

Devis Leonel confesó haber participado en la planeación de los asesinatos de Julián Arístides González y Alfredo Landaverde.

Los hermanos Rivera Maradiaga ordenaro los asesinatos del director antidrogas Julián Arístides González y el experto en seguridad Alfredo Landaverde.
Los hermanos Rivera Maradiaga ordenaro los asesinatos del director antidrogas Julián Arístides González y el experto en seguridad Alfredo Landaverde.

Tegucigalpa, Honduras.

Los 78 crímenes cometidos en Honduras por Devis Leonel Rivera Maradiaga, alias El Cachiro, podrían quedar en la impunidad debido a las negociaciones a las que llegó con la justicia de Estados Unidos para servir como testigo protegido.

Esta semana, el Ministerio Público anunció que el Cachiro, preso en EUA por narcotráfico y lavado de activos, deberá pagar una condena en el país por los 78 asesinatos, entre los que figuran el del jefe antidrogas Julián Arístides González y el de Alfredo Landaverde, funcionarios, periodistas y abogados, entre otros.

“En la mayoría de esos 78 casos, hay expedientes ya iniciados en el Ministerio Público, lo que no se sabía era quiénes eran los responsables. Ahora se da mediante una confesión en EUA, por lo que los fiscales deben pedir colaboración internacional para tomarles una declaración a ellos (Los Cachiros)”, manifestó el penalista Raúl Pineda Alvarado.

El experto explicó que no basta con que Devis Leonel se haya declarado culpable de haber asesinado a estas personas. Esto debe ser investigado y probado. “Iniciada la investigación y respetando el derecho de la defensa, la Fiscalía debe esperar a que cumplan su pena en EUA para procesarlos; pero yo entiendo que estas personas no van a volver a Honduras. Si los ponen como testigos protegidos hasta la identidad les van a cambiar; pero aquí se puede dar un conflicto porque el Estado de Honduras los puede pedir, a menos que EUA los ponga bajo la condición de asilados”, indicó Pineda.

Negociaciones

Otros penalistas consideran que las negociaciones de los Cachiros con EUA no solo implicaron revelarles rutas y nombrar sus colaboradores, sino que los acojan bajo el programa de protección de testigos, lo que significa que no van a volver al país y de esa manera no es viable que paguen por los 78 crímenes que cometieron en el país.

“Una vez que Rivera Maradiaga cumpla su condena en EUA, o sea liberado, tendrá que cumplir en Honduras una pena por los delitos que cometió, incluyendo los 78 asesinatos que dijo haber cometido. Si les cambian la identidad, los fiscales tendrían que discutir”, señaló el vocero del Ministerio Público, Yuri Mora.

El futuro penal de Los Cachiros se ha vuelto tema de discusión entre los expertos, quienes consideran que si los narcotraficantes declararon que asesinaron a todas esas personas es porque están seguros que EUA no los va a enviar, aunque Honduras los pida.

“En EUA dejarán de existir como Cachiros y pasarán a ser otras personas con nuevas identidades. La única manera de que paguen por esos 78 crímenes es que ellos decidan venirse o que EUA los extradite, y eso es poco probable”, afirmó un miembro del Congreso que pidió el anonimato.

Alcance

El penalista Félix Ávila consideró que la confesión de Rivera no está al alcance de las autoridades hondureñas. “Él está haciendo esas confesiones para obtener garantías con el Gobierno de EUA y hay que tener claro que esos crímenes, por lo menos allá, no se van a juzgar. No tiene sentido de que ellos hayan confesado esos crímenes sin haber negociado antes su protección”, expresó Ávila.

En lo que sí están de acuerdo los penalistas es en que el Ministerio Público debe hacer todas las investigaciones y peticiones para que Los Cachiros paguen por los crímenes, independientemente de lo que ellos hayan negociado.

La Prensa