Dos nuevos policías serán contratados por cada agente depurado en Honduras

La medida es para "fortalecer y no debilitar los diferentes organismos policiales", dijo Omar Rivera.

Tegucigalpa, Honduras

Dos nuevos policías serán contratados por cada agente que sea despedido en Honduras como parte de un proceso de depuración de la Policía Nacional iniciado en abril, informó hoy la comisión encargada de ese procedimiento.

Uno de los integrantes de la Comisión para la Depuración y Transformación de la Policía de Honduras, Omar Rivera, dijo que espera que para este año se contraten "dos nuevos agentes" policiales "por cada policía depurado" para "fortalecer y no debilitar los diferentes organismos policiales".

Enfatizó, según un comunicado de prensa de ese comité, que el trabajo de la comisión depuradora "no solamente se trata de cancelar policías, sino de preparar a las nuevas generaciones que van a lograr transformar la institución (de seguridad)".

Desde que inició operaciones, en abril pasado, la comisión depuradora ha evaluado a 1.515 oficiales, de estos 628 han sido dados de baja, lo que representa el 41,4 % del total, según un informe de ese comité presentado la semana pasada en Tegucigalpa.

DNIC
La depuración también deja fuera a 300 exagentes de la desaparecida Dirección Nacional de Investigación Criminal

El 1 % (14) del total de oficiales evaluados están suspendidos del cargo, mientras que el 2,4 % (36) se han retirado de manera voluntaria de la institución, señala el documento.

Precisa además que el 1,8 % (27) de los agentes evaluados continúan bajo investigación, aunque no detalla por cuáles delitos, en tanto el 53,4 % (810) han sido incorporados a la nueva estructura orgánica de la Policía hondureña.

Rivera indicó que en lo que va de 2016 han egresado del Instituto Tecnológico Policial 925 agentes de la escala básica (de menor rango), mientras que al finalizar el año se espera que se graduen 1.652 policías más, para un total de 2.577 nuevos elementos, lo cual permitirá "cubrir los espacios" de los agentes depurados.

"Es indispensable seguir formando a las nuevas generaciones de policías sobre la base de un modelo educativo con enfoque comunitario, que concientice a los agentes del deber de respetar de forma irrestricta los derechos humanos de los ciudadanos y que desarrolle capacidades especializados del contingente policial", subrayó.

Enfatizó que es necesario contar con "sangre nueva" que venga a "resolver los viejos problemas de la seguridad" en el país centroamericano, donde a diario se registra una media de catorce asesinatos.

Rivera señaló que el compromiso del Gobierno hondureño es tener una Policía "fortalecida, certificada y equipada", por lo que la comisión depuradora impulsará "acciones concretas en esa línea de acción", aunque no dio detalles de las mismas.

Dijo además que espera que al año 2022 la Policía hondureña tenga en sus filas a 26.486 agentes, y que el país cuente con 276 policías por cada 100.000 habitantes.

La depuración de la Policía fue acelerada por el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, tras la denuncia del diario The New York Times, en abril, sobre oficiales y otros agentes que supuestamente participaron en el crimen en 2009 del zar antidrogas Julián Arístides González.

Según las publicaciones, el asesinato de González, por el que hasta ahora nadie ha sido enjuiciado, fue supuestamente planificado por la cúpula de la Policía y otros cargos a petición de un narcotraficante hondureño.

Agentes y oficiales también planearon el asesinato del exasesor en materia de narcotráfico Alfredo Landaverde, en diciembre de 2011, y del fiscal Orlan Chávez, en abril de 2013, según la denuncia publicada por el diario El Heraldo, que se edita en Tegucigalpa.

La Prensa