Consumir mucho gluten en la niñez temprana podría aumentar las probabilidades de enfermedad celíaca

Estados Unidos

Alimentar a los niños en riesgo menores de 5 años con un exceso de pan y pasta blancos podría aumentar sus probabilidades de desarrollar enfermedad celíaca, concluyó un nuevo estudio internacional.

Cada gramo adicional al día de gluten que un niño pequeño come aumenta su riesgo de enfermedad celíaca, si tiene una predisposición genética a ella, encontraron los investigadores.

Por ejemplo, comer media rebanada adicional de pan blanco cada día a los 2 años de edad puede aumentar en un 7% el riesgo de un niño de sufrir enfermedad celíaca a los 3 años, según los hallazgos, que se publicaron en la edición del 13 de agosto de la revista Journal of the American Medical Association.

"Los niños que luego desarrollaron enfermedad celíaca consumían más gluten en su dieta en la niñez temprana", comentó la coautora del estudio, Jill Norris, directora de epidemiología de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Colorado.

Pero el equipo de Norris advirtió que es demasiado pronto recomendar que se elimine el gluten de las dietas de los niños pequeños, incluso los que tienen un riesgo genético de la enfermedad.

"La preocupación es que se pudieran eliminar alimentos saludables ricos en fibra y otros nutrientes simplemente para eliminar el gluten", apuntó Norris. "Hay formas de eliminar el gluten de la dieta y mantener una dieta saludable, pero en realidad es bastante difícil".

¿Quiénes están en riesgo?

La enfermedad celíaca es una reacción inmunitaria al gluten, una proteína que se encuentra en algunos granos, en el intestino delgado. Con frecuencia, provoca diarrea, fatiga, pérdida de peso, hinchazón, dolor abdominal y anemia, y puede conducir a complicaciones graves.

Una persona con un padre, un hijo o un hermano que tenga enfermedad celíaca tiene 1 probabilidad en 10 de desarrollar el trastorno, según la Celiac Disease Foundation.

Con frecuencia se desarrolla en la niñez temprana, pero no ha estado claro por qué algunos niños en riesgo de enfermedad celíaca al final desarrollan la enfermedad y otros no, dijo Norris.

"Casi todo el mundo se expone al gluten a lo largo de su vida, y hay muchas personas que consideramos que genéticamente tienen un riesgo más alto pero que nunca desarrollan la enfermedad", comentó Norris. "Intentamos averiguar qué es distinto respecto a las personas que al final desarrollan la enfermedad".

En este estudio, los investigadores siguieron a 6,600 niños desde el nacimiento hasta los 15 años en seis centros clínicos de investigación en Finlandia, Alemania, Suecia y Estados Unidos. Todos tenían un riesgo heredado de enfermedad celíaca.

Se monitorizaron sus dietas y su consumo de gluten, basándose en diarios de alimentación de tres días registrados a intervalos regulares a lo largo de su vidas.

Alrededor de un 18 por ciento de los niños desarrollaron respuestas autoinmunes relacionadas con la enfermedad celíaca, y un 7 por ciento desarrollaron enfermedad celíaca en toda regla; el inicio de ambas afecciones llegó a su máximo entre los 2 y los 3 años, encontraron los investigadores.

Cada aumento de 1 gramo en el consumo diario de gluten (más o menos media rebanada de pan) a los 2 años se asoció con un aumento en las probabilidades de enfermedad celíaca a los 3 años, concluyeron.

"Ahora podemos confirmar que además de ciertos genes, un consumo alto de gluten también es un factor de riesgo importante de la enfermedad celíaca", señaló el investigador sénior, el Dr. Daniel Agardh, pediatra de la Unidad de Diabetes y Enfermedad Celíaca de la Universidad de Lund, en Suecia.

'Microgestionar' la dieta es difícil

Aun así, se necesita más investigación antes de que los médicos puedan ofrecer a los padres consejos sólidos sobre la dieta de su hijo pequeño, dijeron los expertos.

Otros factores posibles en la enfermedad celíaca se deben seguir tomando en cuenta, como las infecciones en la niñez temprana, los cambios en las bacterias intestinales y la exposición a los antibióticos, anotó la Dra. Jacqueline Jossen. Jossen es gastroenteróloga pediátrica en el Centro Clínico de la Enfermedad Intestinal Inflamatoria Susan y Leonard Feinstein del Hospital Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"Hay muchas cosas que el estudio no analizó en específico, y hay literatura anterior que sugiere que esas cosas también podrían tener un rol", dijo Jossen, que no participó en la investigación.

En este momento, no recomendaría ningún cambio en la dieta basado en estos hallazgos.

"Hablan de una cantidad muy pequeña de gluten. ¿Hasta media rebanada de pan puede hacer una diferencia? Incluso a nivel práctico, microgestionar algo así es difícil", dijo Jossen.

Jossen habla desde la experiencia. Tiene enfermedad celíaca, y una hija de 3 años con una predisposición genética a la afección.

"Incluso para mí, a nivel personal, todavía no cambiaría su dieta basándome en esto", comentó Jossen respecto a su hija.

¿Las pruebas valen la pena?

¿Y cómo sabe una persona si ella o sus hijos están en riesgo?

Hay pruebas genéticas para el riesgo de enfermedad celíaca, pero con frecuencia el seguro no las cubre, indicó la Dra. Maureen Leonard, directora clínica del Centro de Investigación y Tratamiento de la Enfermedad Celíaca del Hospital General de Massachusetts para Niños, en Boston.

"Las pruebas en línea comercialmente disponibles no siempre evalúan todos los genes compatibles de la enfermedad celíaca", dijo Leonard, autora de un editorial publicado con el estudio. "Por tanto, sugeriría que los padres hablen con el médico sobre si una prueba genética podría ser adecuada para su hijo".

Agardh no cree que las pruebas genéticas ayudarían mucho, "dado que esos genes son comunes en la población general".

"De hecho, la mayoría de los individuos que portan esos genes de riesgo que comen gluten no desarrollarán la enfermedad celíaca", dijo.

Un segundo estudio que se publicó esta semana en la revista JAMA Pediatrics encontró que el gluten también puede fomentar el riesgo de un niño de desarrollar diabetes tipo 1.

Entre los niños con una susceptibilidad genética a la diabetes tipo 1, un consumo alto de gluten se asoció con un aumento en el riesgo de una respuesta inmunitaria que puede dañar o destruir la capacidad del cuerpo de producir insulina a lo largo del tiempo.

"Dado que la mayoría de los niños comen esos cereales a diario, y que son fuentes importantes de muchos nutrientes esenciales, se justifican más estudios para confirmar o descartar los hallazgos", añadieron los autores, dirigidos por Leena Hakola, de la Universidad de Tampere, en Finlandia.

Más información

La Celiac Disease Foundation ofrece más información sobre la enfermedad celíaca.

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