Las personas con obesidad tienen un riesgo muy alto de eventos de enfermedad cardiovascular.
Las personas con obesidad tienen un riesgo muy alto de eventos de enfermedad cardiovascular.

La obesidad y las 'llantas' aumentan las probabilidades de muerte precoz en los hispanos

Estados Unidos

El exceso de peso, sobre todo una "llanta" alrededor del abdomen, aumenta el riesgo de una muerte más temprana en los hispanos, sugiere un nuevo estudio de gran tamaño.

El estudio encontró que por cada aumento de 5 puntos en el índice de masa corporal por encima de 25, el riesgo de muerte prematura aumentó en un 30 por ciento.

El índice de masa corporal (IMC) es un estimado de la grasa de una persona en función de su estatura y su peso. Un IMC de entre 25 y 29.9 se considera como sobrepeso. Cualquier cosa por encima de 30 es obesidad. Entonces, si una persona pasaba del sobrepeso a la obesidad, el estudio encontró que el riesgo de morir durante el periodo del estudio aumentó en un 30%.

Los hallazgos del estudio contradicen a algunas investigaciones anteriores que sugirieron que, a diferencia de otros grupos de la población, los hispanos no parecían estar en riesgo del efecto más grave de la obesidad, que es la muerte prematura. Ese fenómeno se llamó la "paradoja hispana".

Pero los investigadores explicaron que esos hallazgos de algunas investigaciones anteriores podrían haber estado sesgados si no tomaron en cuenta la pérdida rápida de peso que algunas enfermedades, como la diabetes, pueden provocar.

"No hay paradoja hispana. El sobrepeso y la obesidad son causas importantes de mortalidad en las poblaciones hispanas, igual que lo son en las poblaciones no hispanas", advirtió el autor del estudio, Jonathan Emberson. Emberson es profesor de estadística y epidemiología médicas de la Universidad de Oxford, en Reino Unido.

El Dr. Joel Zonszein es director del centro clínico de diabetes del Centro Médico Montefiore de la ciudad de Nueva York. Zonszein no participó en la investigación actual, pero resumió los hallazgos del estudio. "La grasa es mala, sea del tipo que sea. Las personas con obesidad tienen un riesgo muy alto de eventos de enfermedad cardiovascular y muertes prematuras".

Zonszein se mostró de acuerdo en que no hay una paradoja hispana. Comentó que el exceso de grasa, sobre todo la grasa en el abdomen, puede aumentar el riesgo de muerte precoz de cualquier persona.

Hay varias formas en que el IMC se puede vincular con un aumento en el riesgo de muerte prematura.

"Entre otras cosas, un IMC más alto aumenta el riesgo de desarrollar diabetes, aumenta la presión arterial y el colesterol, y daña a los riñones... todo eso incrementa el riesgo de muerte prematura", explicó Emberson.

Añadió que la grasa abdominal es un problema significativo porque puede rodear a algunos de los órganos internos importantes, como el hígado y los riñones, afectando su capacidad de funcionar bien.

El estudio incluyó a más de 115,000 personas en Ciudad de México. Tenían una edad promedio de 35 a 75 años cuando las reclutaron. Los investigadores hicieron un seguimiento de su salud durante hasta 14 años.

El estudio excluyó a todo el que tuviera un diagnóstico de diabetes o un resultado en un análisis de sangre que indicara diabetes. También excluyeron a todo el que tuviera una enfermedad crónica conocida.

Además de las medidas de la estatura y el peso para calcular el IMC, los investigadores también midieron la circunferencia de la cadera y la proporción entre cintura y cadera de los participantes. Esas medidas ayudan a los médicos a saber la cantidad de grasa abdominal que alguien tiene.

El IMC promedio fue de 28 en los hombres y de 29.6 en las mujeres, que es sobrepeso pero no obesidad.

La asociación entre el IMC y el riesgo de muerte durante el periodo del estudio fue mayor (de un 40 por ciento) entre las personas de 40 a 60 años. Entre las personas de a partir de 60 años, un aumento de 5 puntos en el IMC por encima de 25 se vinculó con un aumento del 24 por ciento en el riesgo de muerte, mostraron los hallazgos.

Los investigadores dijeron que las medidas de la cintura también se asociaron con un aumento similar en el riesgo de morir. E incluso cuando los investigadores controlaron el IMC, una cintura más grande se seguía vinculando con un riesgo más alto de muerte prematura.

Emberson dijo que este hallazgo sugiere que "la obesidad central es particularmente nociva".

Los hallazgos del estudio aparecen en la edición del 12 de agosto de la revista Annals of Internal Medicine.

Más información

Para obtener consejos sobre cómo lograr un peso sano, visite el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos.

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