El ventilador en realidad nos soplará un aire que está más caliente.
El ventilador en realidad nos soplará un aire que está más caliente.

En las olas de calor, los ventiladores quizá hagan más daño que bien

Estados Unidos

¿Está pensando en obtener un ventilador eléctrico que lo ayude a mantenerse fresco y proteja su salud durante la próxima ola de calor?

Quizá deba replanteárselo.

Los ventiladores eléctricos tal vez lo hagan sentirse más fresco, pero en realidad pueden aumentar el riesgo de enfermar por el calor e incluso de fallecer debido a un golpe de calor, muestran las evidencias.

Los ventiladores eléctricos podrían contribuir a un aumento potencialmente peligroso de la temperatura central de la persona si las temperaturas de exteriores superan a los 95 ºF (35 ºC), señala una revisión reciente de las evidencias de Cochrane.

"El ventilador en realidad nos soplará un aire que está más caliente que nuestros cuerpos", advirtió el coautor del estudio, Mike Clarke, director de la Unidad de Ensayos Clínicos de Irlanda del Norte de la Universidad de la Reina, en Belfast.

Es como encender el ventilador de convección de un horno eléctrico para acelerar el proceso de cocción, comentaron los investigadores.

Por otro lado, otro estudio nuevo encontró que los ventiladores eléctricos son particularmente peligrosos durante condiciones muy calientes y secas, pero que pueden ayudar a reducir las temperaturas centrales y la carga del corazón cuando el tiempo es caliente y húmedo. Ese estudio se publicó en la edición del 5 de agosto de la revista Annals of Internal Medicine.

Los ventiladores eléctricos son una forma barata de ayudar a las personas a afrontar los varios días de temperaturas altas que conforman a una ola de calor, dijeron los investigadores de la revisión de Cochrane.

El calentamiento global significa que la frecuencia de las olas de calor aumentará, y pueden tener terribles consecuencias para la salud.

Hasta 30,000 personas fallecieron durante una ola de calor en Europa en agosto de 2003, mientras que una ola de calor en Moscú en 2010 fue responsable de casi 11,000 muertes, anotaron los investigadores.

El equipo de la revisión de Cochrane encontró que no hay muchas investigaciones relacionadas con la efectividad de los ventiladores eléctricos, aunque hace más de un siglo que existen. Ningún estudio satisfizo todos sus criterios de revisión, que buscaban experimentos que compararan de forma directa a los ventiladores eléctricos con la ausencia de esos ventiladores.

Pero sí encontraron varios estudios que habían observado la efectividad de las opciones de enfriamiento durante las olas de calor.

Esos estudios arrojaron resultados contradictorios, y algunos sugirieron que un ventilador eléctrico podría aumentar el riesgo de fallecer durante una ola de calor.

Los ventiladores no nos enfrían mediante la circulación de un aire más frío, anotó Clarke. El aire que se mueve a través de un ventilador tiene la misma temperatura que el ambiente circundante.

En vez de eso, nos enfrían al acelerar la evaporación de nuestro sudor. Eso significa que los ventiladores también hacen que nuestros cuerpos pierdan agua con una mayor rapidez.

Según la Dra. Teresa Amato, directora de medicina de emergencias de Long Island Jewish Forest Hills de Northwell Health, en Forest Hills, Nueva York, "si suda más y no lo reemplaza rápidamente con líquidos, hay un aumento teórico en el riesgo de deshidratación, lo que podría potencialmente poner a una persona en un mayor riesgo de un golpe de calor o de enfermedades relacionadas con el calor".

Si el aire ambiental está más caliente que el cuerpo humano, entonces el aire que sale del ventilador podría en realidad aumentar la temperatura central de una persona, explicaron los investigadores.

En el nuevo estudio, los investigadores australianos expusieron a voluntarios durante dos horas a condiciones de laboratorio que imitaban a dos tipos distintos de olas de calor.

Una condición era muy caliente y seca, igual que las condiciones máximas de la ola de calor de julio de 2018 en California, con un índice de calor de unos 115 ºF (46 ºC).

La otra condición implicaba un día muy caliente y húmedo con un índice de calor de 133 ºF (56 ºC), similar a la ola de calor de julio de 1995 en Chicago.

El experimento mostró que los ventiladores eléctricos reducían la temperatura central y la carga cardiaca de los voluntarios en la condición de humedad, pero que resultaban nocivos en un tiempo menos caliente pero muy seco.

"La conclusión es que, durante una ola de calor, lo más seguro es estar en un área fresca con aire acondicionado", enfatizó Amato. "Si no es posible en su propia vivienda, debe buscar 'estaciones de enfriamiento' en su comunidad. Cuando se ha emitido una alerta de una ola de calor, muchos departamentos de salud locales trabajan para identificar esas alternativas más seguras, y usan lugares como las bibliotecas y las escuelas".

Las personas que se quedan en casa y usan un ventilador eléctrico deben permanecer conscientes de las señales de enfermedades relacionadas con el calor, como las náuseas, los calambres musculares o los dolores de cabeza, apuntó.

"Asegúrese de vigilar a los vecinos mayores que quizá no tengan un aire acondicionado que funcione y que estén usando ventiladores eléctricos", añadió Amato. "Tienen un riesgo mucho más alto y quizá no muestren señales de enfermedad relacionada con el calor hasta que estén gravemente enfermos".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre las enfermedades relacionadas con el calor.

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