El verano puede ser duro para el oído

Estados Unidos

Algunos de los sonidos del verano pueden plantear un grave peligro para el oído.

Los conciertos al aire libre, los fuegos artificiales, los truenos, y las herramientas para el césped y el jardín están entre las cosas que provocan pérdida auditiva, advierte la Academia Americana de Audiología (American Academy of Audiology).

"Muchas actividades de verano son ruidosas y pueden resultar en daño auditivo", señaló Lisa Christensen, presidenta de la academia y gerente del programa de audiología del Centro Médico Pediátrico Cook en Fort Worth, Texas.

"El oído interno contiene unas delicadas células ciliadas que no vuelven a desarrollarse", explicó en un comunicado de prensa de la academia. "Una vez el ruido las daña, el resultado es un deterioro auditivo permanente. Es importante que las personas usen protección auditiva cuando vayan en vehículos todoterreno, disparen armas de fuego, usen equipamientos y herramientas eléctricos, y asistan a eventos deportivos y conciertos".

El ruido por encima de los 85 decibeles puede dañar a la audición, y el ruido por encima de los 120 decibeles puede provocar un daño inmediato a la audición, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

El ruido de los fuegos artificiales puede llegar a los 155 decibeles, el despegue de un avión a reactor produce 150 decibeles, disparar una pistola produce de 140 a 175 decibeles, dependiendo de la pistola, y un trueno puede producir 120 decibeles.

No solo el nivel de decibeles es importante. El tiempo de exposición a un ruido también afecta al nivel de riesgo. Pasar mucho tiempo usando un cortacéspedes, una motosierra, una recortadora, un soplador de hojas u otras herramientas ruidosas puede provocar pérdida auditiva, aseguró la academia.

"Con frecuencia, los niños se exponen a los mismos ruidos que los adultos en verano", añadió Christensen. "Los padres deben asegurarse de enseñarles a alejarse de los ruidos altos y a proteger sus oídos".

Las actividades al aire libre no son la única fuente de ruidos nocivos en el verano, anotó la academia. Muchos niños y adultos pasan más tiempo en verano escuchando música con auriculares. Los auriculares comunes pueden producir sonidos de 80 a 125 decibeles.

Más información

El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de Comunicación de EE. UU. ofrece más información sobre la pérdida auditiva inducida por el ruido.

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