El accidente cerebrovascular puede presentar trastornos en el habla o en la vista.
El accidente cerebrovascular puede presentar trastornos en el habla o en la vista.

¡Actúe ya! Después de un ACV, no hay tiempo que perder

ESTADOS UNIDOS. Si alguien tiene un accidente cerebrovascular, comúnmente llamado ACV, comienza una carrera contra el tiempo: cuanto antes comience un tratamiento, mayores serán las chances de que la persona sobreviva.

Si uno de pronto se ve en una situación en la que sospecha que otra persona podría estar teniendo un ACV, debe llamar de inmediato a la ambulancia. Es bueno que los afectados por este tipo de situaciones sepan lo siguiente:

¿Qué es un ACV?

Lo que sucede es que una parte del cerebro deja de recibir oxígeno. Por lo general esto suele ser así por algún problema de circulación, explica el doctor Armin Grau, director de una Clínica de Neurología en Alemania. Puede ocurrir que se tape un vaso sanguíneo o se estreche y se genere lo que se conoce como arterioesclerosis. También puede ocurrir que llegue al cerebro un coágulo que genere el ACV o que se produzca un derrame.

¿Cómo puedo reconocer un ACV?

“Los síntomas más frecuentes son el adormecimiento repentino de uno de los costados del cuerpo o un trastorno de la sensación”, explica Markus Wagner, que trabaja en una asociación de ayuda contra el ACV. Lo más típico es que quede colgando hacia abajo una de las comisuras del labio. Otros indicios son los trastornos en el habla o en la vista.

También pueden darse mareos e inseguridad al caminar o dolores muy fuertes y repentinos de cabeza.

¿Cómo es una terapia cuando uno tiene un ACV?

Depende de lo que haya provocado el accidente cerebrovascular. El paciente es sometido a una tomografía computada o por resonancia magnética. Se le practica en la cabeza. Si tiene un vaso tapado por un coágulo, se le aplicarán medicamentos que lo deshagan. Se llama

antitrombótico y se puede suministrar en un lapso de cuatro horas y media después de producido el ACV.

Si el problema de circulación se da durante demasiado tiempo, las células del cerebro que quedaron sin suministro no podrán ser recuperadas. Por lo general, eso implica que el paciente tendrá trastornos del habla o motrices. También pueden causar la muerte.

Si se cierran o tapan arterias que van al cerebro, pueden volverse a abrir con un catéter, que también sirve para retirar coágulos grandes.

¿Cómo se vive después de un ACV?

Dependerá de la magnitud que haya tenido ese ACV y si el paciente tenía otras enfermedades. “Las estadísticas indican que aproximadamente un tercio de todos los afectados suele quedar con parálisis, trastornos de coordinación o limitaciones cognitivas”, apunta Wagner. El resto suele tener limitaciones muy leves o directamente ningún tipo de secuela.

¿Qué se puede hacer para prevenir un ACV?

Muchísimo. “La mayor parte de los ACV están estrechamente vinculados con el estilo de vida de cada uno o con enfermedades que por lo general se pueden tratar”, explica la especialista Bettina Sauer. Entre los factores de riesgo están la presión alta, la falta de
movimiento, el colesterol alto, la alimentación poco sana, el sobrepeso, fumar, enfermedades cardiovasculares, el consumo de alcohol, el estrés y la diabetes.

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