Actitudes de los padres que influyen en el fracaso de los niños

Muchos progenitores no se dan cuenta de que algunos comportamientos influyen negativamente en la vida de sus pequeños

Child eating watermelon. Kids eat fruits in the garden. Pre teen girl in the garden holding a slice of water melon. happy girl kid eating watermelon. Girl kid with gasses and teeth braces.Child eating watermelon. Kids eat fruits in the garden. Pre teen girl in the garden holding a slice of water melon. happy girl kid eating watermelon. Girl kid with gasses and teeth braces.
Child eating watermelon. Kids eat fruits in the garden. Pre teen girl in the garden holding a slice of water melon. happy girl kid eating watermelon. Girl kid with gasses and teeth braces.Child eating watermelon. Kids eat fruits in the garden. Pre teen girl in the garden holding a slice of water melon. happy girl kid eating watermelon. Girl kid with gasses and teeth braces. /

México.

Las actitudes y el modelo de crianza de los padres influye significativamente en el éxito de sus hijos.

Y es que algunos especialistas han detectado el tipo de comportamientos de los progenitores que están relacionados a niños con problemas de depresión y ansiedad cuando estos llegan a la adultez.

Esta edición le mostraremos algunas actitudes que influyen para que su vástago no sea una persona exitosa; tome nota y evite estos comportamientos:

1. No hacen que sus hijos sean independientes

De acuerdo con un estudio de la Vanderbilt University, los padres que psicológicamente controlan a sus hijos crean un niño lleno de comportamientos negativos, por ejemplo, con poca confianza en ellos mismos y no son autosuficientes.

Inculcarle a los niños y adolescentes a que sean independientes es algo positivo, especialmente cuando se trata de desarrollar la habilidad de resolver conflictos y tener relaciones interpersonales.

2. Le gritan a los niños

Una investigación de la University of Pittsburgh encontró que la agresión verbal como gritar, maldecir o insultar, puede ser determinante para el bienestar de los niños.

Los gritos y ofensas tienen efectos negativos, se pueden desarrollar problemas de comportamiento y manifestar síntomas de depresión.

3. No se involucran en la vida de sus vástagos

Existen los dos extremos, tanto los padres que evitan involucrarse en la vida de sus hijos, como los que controlan cada aspecto de su vida. En ambos casos pueden generar altos niveles de ansiedad y depresión en los niños.

El Journal of Child and Family Studies reportó que los hijos de padres controladores tienen altos niveles de depresión e insatisfacción en la vida. Por otro lado, los investigadores encontraron que los niños con “padres helicóptero” están menos abiertos a nuevas ideas, más conscientes y utilizan más píldoras de manera recreativa.

4. Dejar que los niños decidan la hora de irse a la cama

Científicos de Reino Unido encontraron una relación irregular entre la hora de dormir y un mal comportamiento, lo cual incluye hiperactividad, problemas de conducta y dificultades emocionales. Además, horarios de dormir irregulares afectan el desarrollo del cerebro.

5. Los dejan ver televisión desde muy pequeños

The Journal of Pediatrics reveló que ver televisión antes de los tres años afecta el vocabulario de los pequeños y los hace más propensos a practicar acoso escolar en la escuela. Una fuerte exposición a este medio también se asocia con problemas de atención.

Además, los programas educativos de la televisión sólo son beneficos para los niños entre los dos años y medio y tres.

6. Son padres demasiado autoritarios

En la década de los 60 la psicóloga Diana Baumride encontró tres tipos de crianza de los padres: permisivos, autoritarios y autorizador. El punto medio e ideal es el último. En este, el padre trata a su hijo con racionalidad.

El peor es autoritario, son exigentes y cierran todo tipo de comunicación. De hecho, podrían inhibir el desempeño escolar.

7. Son fríos y distantes

Bajos niveles de calidez de los padres pueden contribuir a desarrollar problemas de comportamiento, como inseguridad y dificultades emocionales en niños y adolescentes.

Con información de dineroenimagen.com

La Prensa